Bruno de Moura (Coface): «El mundo ha cambiado y nada volverá a ser igual»
Coface y CaixaBank han reunido esta mañana a 200 empresarios con motivo de la celebración de una jornada dedicada al análisis de riesgo país CaixaForum de Madrid. Expertos en análisis económico y riesgo país han compartido su visión sobre la situación económica actual, desde la perspectiva de la creación de estrategias internacionales que otorguen a las empresas nuevas oportunidades en el extranjero al mismo tiempo que se protegen frente a posibles situaciones de impago.
Según la entidad, más de dos meses después del inicio de la invasión rusa a Ucrania, las expectativas de una rápida finalización de la guerra parecen cada vez más improbables. A medida que las sanciones contra Rusia continúan acumulándose, la vuelta a la situación pre-bélica parece ilusoria, incluso en el caso de que el conflicto concluya a corto plazo.
Coface ha revisado al alza su estimatión de las implicaciones del conflicto para la economía mundial en aproximadamente un punto porcentual para 2022. No obstante, las consecuencias del conflicto serán más evidentes a partir de la segunda mitad del año y se materializarán aún más en 2023 y en adelante.
El riesgo político, que había aumentado significativamente a nivel mundial con la pandemia, se ve incrementado aún más por el aumento del precio de los alimentos y la energía.
El rol significativo de Rusia y Ucrania en la producción de bienes de primera necesidad, unido al temor a los problemas de suministro, han llevado consigo un aumento de los precios que ha generado una caída de los ingresos disponibles de los hogares y, por lo tanto, del consumo. La volatilidad y la incertidumbre serán factores de peso en las decisiones de inversión de las empresas, cuya situación financiera se deteriorará significativamente si los costes de producción se mantienen elevados o siguen aumentando.
Al otro lado del Atlántico, el impacto en el crecimiento debería ser más modesto, dado que su comercio y su exposición financiera con Rusia y Ucrania son limitados.
Bruno de Moura Fernandes, Head of Macroeconomics de Coface, ha destacado que “ninguna región saldrá indemne de las consecuencias económicas del conflicto, y después de los sucesivos shocks de 2020, la percepción de Coface sigue siendo la misma: el mundo ha cambiado y nada volverá a ser igual. Además de las economías de Europa Central y Oriental, que tienen importantes lazos económicos con Rusia, los países de Europa Occidental son los más expuestos debido a su fuerte dependencia de los combustibles fósiles rusos. Es probable que Alemania e Italia se vean afectados por su dependencia del gas ruso. En el resto de Europa el impacto debería ser más débil pero aún significativo.”
