DAS explica cómo defenderse jurídicamente ante una situación de acoso escolar
El acoso escolar es uno de los principales problemas al que los alumnos y sus familiares se enfrentan durante el periodo de escolarización. Para hacerse una idea de la magnitud del problema, el Ministerio de Educación ha cifrado en 5.557 los posibles casos graves de acoso escolar que se han producido en España en un año, de los que siete de cada diez llevaban produciéndose durante meses o años, y la mitad prácticamente a diario. Esta es una de las cifras que se desprende del reciente informe del Teléfono contra el Acoso Escolar del Ministerio de Educación.
Uno de los elementos en común que tienen los niños y jóvenes que lo sufren es que no lo cuentan por miedo a represalias. Por ello, los expertos de DAS Seguros explican qué es el acoso escolar, cómo detectarlo y cuál es la mejor manera de actuar ante esta situación.
¿Qué es el acoso escolar y qué no lo es?
En ámbitos como un colegio o un instituto, donde conviven a diario niños, jóvenes, profesores y padres, se pueden generar situaciones de conflicto puntuales entre los alumnos, riñas o discusiones que son normales en el trato con las personas. El acoso escolar surge cuando se produce una agresión física o psicológica que es constante y que se alarga en el tiempo.
¿Qué hacer para detectarlo?
En el caso en que exista una situación de acoso escolar, deberemos actuar cuanto antes para proteger a nuestro hijo y para ello es fundamental saber si existe una situación de acoso. Estas son las señales que nos pueden alertar:
- Tu hijo no te cuenta nada sobre el colegio. Es muy habitual que los padres preguntemos a nuestros hijos sobre cómo ha ido el día en el colegio y nos cuenten con naturalidad su día. Sin embargo, cuanto tu hijo no te dice nada a pesar de tus preguntas, puede que sea un indicio de que algo ocurre.
- Se dan cambios de comportamiento. Un niño que es extrovertido comienza a no querer ir al colegio, a aislarse, a no comunicarse y a estar solo.
- El rendimiento escolar disminuye. Puede que tu hijo haya sido un buen estudiante y poco a poco deje de serlo, por ejemplo.
- Sufre dolores. Es posible que tu hijo sienta dolores de estómago o de cabeza. También pueden sufrir ansiedad.
- Duerme mal. No logra conciliar el sueño y tiene pesadillas.
- Se reduce su apetito. Antes comía muy bien y de repente empieza a no querer comer o a comer mucho menos.
- Pierde cosas, como la ropa o el material escolar. Esto se suele deber a que los acosadores utilizan el robo de objetos a la víctima como una forma de intimidación.
¿Qué hacer para proteger a tu hijo?
Actuar rápido en un caso de acoso escolar es fundamental para que no se agraven las circunstancias. Pueden seguirse los siguientes pasos:
- Informa al tutor y al director del centro sobre lo que está ocurriendo para que investiguen y tomen medidas.
- En el caso en que las medidas no sean suficientes, puedes avisar a la inspección educativa e interponer una denuncia por acoso escolar, para lo cual es recomendable que acudas a un abogado especializado que te oriente de cómo conseguir pruebas y denunciar.
Además de orientación legal contra el acoso escolar, DAS Seguros cuenta con un seguro específico de cyberbullying que ofrece asesoramiento jurídico y que cuenta entre sus servicios con la multipremiada app ProofUp, una aplicación móvil para que los menores puedan grabar y guardar archivos de situaciones de acoso para posteriormente presentarlas como evidencias probatorias.
