EIOPA pone a prueba la resiliencia de las aseguradoras con un test de estrés de tensiones geopolíticas
EIOPA ha lanzado un test de estrés en el que somete a las aseguradoras del Espacio Económico Europeo a un escenario hipotético de evolución adversa grave pero plausible de las condiciones financieras y económicas. El ejercicio de este año prevé una reintensificación o prolongación de las tensiones geopolíticas y evalúa cómo las aseguradoras europeas afrontarían las consecuencias de este evento en los mercados económicos y financieros.
Si bien este test de estrés no es un ejercicio vinculante, señalan desde EIOPA que tiene como objetivo evaluar la resiliencia de los participantes ante un potencial escenario adverso cuyos shocks vayan más allá de los estándares requeridos bajo Solvencia II y proporcionen a los supervisores información sobre si estas aseguradoras son capaces de resistir shocks severos. EIOPA también analizará los resultados agregados para evaluar las posibles vulnerabilidades de todo el sector.
Este enfoque permitirá a los supervisores europeos y nacionales emitir recomendaciones a la industria en su conjunto y, cuando sea relevante, discutir posibles acciones de seguimiento con aseguradoras individualmente para mejorar su resiliencia. Esta evaluación microprudencial se complementa con la estimación de los posibles efectos de contagio del sector de seguros a otras partes del sistema financiero, desencadenados por reacciones a los shocks prescritos.
El escenario planteado por EIOPA supone una acumulación o continuación de tensiones geopolíticas junto con una amplia gama de efectos en cadena. Como resultado de las altas tensiones, la narrativa prevé un resurgimiento de interrupciones generalizadas en las cadenas de suministro, lo que conduciría a un crecimiento lento y reavivaría las presiones inflacionarias. Los efectos dominó incluyen una reevaluación de las expectativas sobre los tipos de interés. El consiguiente endurecimiento de las condiciones de financiación, junto con un crecimiento moderado, frenaría la rentabilidad empresarial, ampliaría los diferenciales de crédito y afectaría negativamente a las clases de activos en todos los ámbitos.
El elevado nivel de deuda pública inducido por la pandemia y la necesidad de medidas de mitigación para apoyar a la economía real en una recesión alimentarían las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda soberana, lo que llevaría a un aumento heterogéneo adicional de los tipos de los bonos gubernamentales.
La muestra para este test de estrés incluirá 48 empresas de 20 Estados miembro y cubrirá más del 75% del mercado continental en términos de activos totales. Tras el lanzamiento, las empresas participantes tendrán hasta mediados de agosto de 2024 para calcular sus resultados basándose en el escenario prescrito y presentarlos al supervisor nacional correspondiente. Una vez que se presenten los resultados, EIOPA emprenderá un proceso de validación de los resultados, que se espera que dure hasta finales de octubre de 2024.
El resultado de la prueba de resistencia de 2024 se publicará en diciembre de dos formas: a través de un informe y por medio de la publicación de los resultados individuales relacionados con un subconjunto de indicadores sujeto al consentimiento de la entidad correspondiente.
