EIOPA se compromete a establecer una supervisión más «sencilla, audaz y rápida»
Durante la Conferencia Anual de EIOPA, celebrada en Frankfurt, Petra Hielkema, presidenta de EIOPA, ha realizado un repaso de la trayectoria de la asociación, que ahora celebra su 15º aniversario, y de los objetivos que se han marcado en su nuevo plan estratégico a cinco años.
Hielkema ha puesto de relieve que nos encontramos en una época marcada por la intensificación de las tensiones geopolíticas, la vulnerabilidad económica, la agitación tecnológica y los enormes desafíos medioambientales. «Sin embargo, dado el inicio de 2026, esto parece quedarse corto.
Las tensiones geopolíticas actuales son graves y preocupantes, y repercuten en la vida cotidiana de los ciudadanos, en los Estados miembros y en la UE. Una UE que necesita ser más independiente, más resiliente y más digital que la actual».
En este contexto, se pregunta «cómo puede y debe la EIOPA contribuir a este llamamiento, tan bien descrito por Draghi y Letta». Una cuestión que responde haciendo referencia las prioridades que la asociación se ha marcado en su plan estratégico.
Tres áreas estratégicas
Tras resaltar la importancia de la labor que han realizado a lo largo de los últimos años, afirma que «es necesario y se puede hacer más, tanto hoy como en el futuro». Para ello, EIOPA ha identificado tres áreas estratégicas para alcanzar sus objetivos: fortalecer el Mercado Único, mejorar la resiliencia del mercado y la sociedad frente a los riesgos y avanzar hacia una supervisión más sencilla, audaz y ágil.
Para fortalecer el Mercado Único su enfoque es el de operar en unidad de supervisión, lo que significa que «las ANC y el equipo de la AESPJ actúen como una comunidad supervisora europea coordinada, colaborando entre sí, mejorando la convergencia en el mercado y actuando colectivamente ante los perjuicios transfronterizos». Esto implica, a su juicio, «reconocer que los riesgos no tienen fronteras y que el trabajo conjunto del personal de la AESPJ y las ANC fortalece a la AESPJ, especialmente ante desafíos cada vez más graves, como las catástrofes naturales y los déficits de pensiones, cuyo riesgo es demasiado grande para que un solo país o supervisor lo aborde por sí solo».
En cuanto al impulso de la resiliencia, le preocupa que la brecha de pensiones sigue creciendo. Las tendencias demográficas podrían agravarla con el tiempo. Hoy en día, la mitad de la población de la UE tiene más de 45 años, y para 2050, la proporción de ciudadanos en edad laboral y pensionistas caerá por debajo de 2:1. Por otro lado, aboga por aactuar como una comunidad de bienes frente a las catástrofes naturales: «entre 1980 y 2024, solo alrededor del 27 % de los siniestros por catástrofes naturales se han asegurado en Europa. A medida que el cambio climático se intensifica y aumenta la frecuencia de olas de calor, inundaciones, sequías y tormentas, esta brecha de protección plantea importantes preocupaciones».
Finalmente, en lo que se refiere a la mejora del marco de supervisión, Hielkema afirma el compromiso de EIOPA para «simplificar y reducir la carga administrativa, y a facilitar a las empresas la operación y la innovación transfronterizas, siempre que se respeten rigurosamente los altos estándares de protección del consumidor«.
Entre sus conclusiones, destaca que «hemos contribuido a unos sectores de seguros y pensiones más robustos y resilientes, y a un mercado más fuerte y estable en el que los ciudadanos están mejor protegidos. Pero nuestro trabajo está lejos de terminar. Los desafíos que nos esperan, desde el cambio climático y la transformación digital hasta el declive demográfico y un nuevo orden mundial en camino, exigen nuestro compromiso, innovación y unidad constantes».
