El Instituto Santalucía lanza un metaverso que acerca la educación financiera a los jóvenes
Con motivo del Día de la Educación Financiera, el Instituto Santalucía, órgano de reflexión y debate de Grupo Santalucía, lanza el primer metaverso sobre educación financiera para explicar de una forma lúdica y virtual los principales conceptos financieros a los más jóvenes y, de un modo especial, aquellos relacionados con su futuro y la sostenibilidad del sistema como son cotización, ahorro, planes de pensiones o tipos de contrato.
Con esta herramienta, el Instituto Santalucía quiere expresarse en el lenguaje digital de las nuevas generaciones y animarles a crear su propio avatar para interactuar en un mundo virtual desde el que poder acceder a múltiples contenidos financieros como la nueva “Guía Temática para Jóvenes”, el documental “Y a mí qué el dinero” sobre educación financiera en España y acceso a artículos sobre la inflación, inversión o el interés compuesto.
El objetivo de esta iniciativa, como subraya José Manuel Jiménez, director del Instituto Santalucía, “es acercar y educar en finanzas dentro de un espacio más vivo que habla el lenguaje de los jóvenes y los convierte en protagonistas de su aprendizaje. Las nuevas generaciones tienen que saber que es vital para su futuro la cultura del ahorro y entender conceptos básicos como cotizaciones o planes de pensiones. Y un año más, desde el Instituto Santalucía les tendemos una mano para que tomen buenas decisiones financieras”.
Con motivo de este día mundial, el Instituto Santalucía señala como dato relevante que, como consecuencia del proceso de envejecimiento de la población, en los últimos 35 años, el número de jóvenes en edad de trabajar en España ha descendido más de un 50%, suponiendo ahora solo un 14,5% de la población total. A esta situación se suma a que, en 2021, solo 1 de cada 7 trabajadores era joven, y casi el 30% de ellos tenían contratos a tiempo parcial. No es hasta pasados los 30 años cuando se observa que un 86% trabaja a tiempo completo. Son datos que reflejan que su perfil como cotizantes y ahorradores traslada incertidumbre a su fututo como pensionistas.
