El RACE alerta del grave riesgo de dejar a un niño en un vehículo bajo el sol
Durante las últimas semanas, España está viviendo intensas olas de calor que han provocado aumentos de los termómetros por encima de los 40 grados. El verano es un momento de ocio, de vacaciones, pero también es un momento en el que debemos tener en cuenta algunos riesgos, como es dejar a un niño dentro de un vehículo, una situación de muy alto riesgo, que solo en Estados Unidos deja cada año una media de 38 niños fallecidos. ¿Cómo afecta el calor dentro de un vehículo? ¿Y en los niños, especialmente? El RACE analiza los elementos más importantes de esta situación de alto riesgo, con unas recomendaciones.
A finales del pasado mes se superaban los 43 grados en Zaragoza, Lérida o Gerona, y los 42 en Ciudad Real, Tarragona, Granada y la Rioja. Si no nos protegemos, y no tenemos en cuenta algunas recomendaciones, las altas temperaturas, ya sean por cuestiones medioambientales o un exceso de ejercicio físico, puede tener consecuencias fatales. Desde el punto de vista médico, si el cuerpo humano supera los 42 grados se corre un alto riesgo. Los golpes de calor se producen entre las primeras 24 y 48 horas de una ola de calor, debido a que no se produce un mecanismo progresivo de aclimatación. Los grupos más vulnerables a estos golpes de calor son aquellos cuyos sistemas termorreguladores están más afectados, como son los niños (con especial atención a los lactantes), y las personas mayores. Otro grupo importante afectado son los pacientes crónicos de enfermedades cardiovasculares, respiratorias o neurológicas.
Cuando esta situación de calor se produce en el interior de un vehículo, los tiempos en el incremento de la temperatura son muy cortos y peligrosos, especialmente para los menores. Desafortunadamente, muchos responsables de la seguridad del menor no tienen en cuenta este riesgo. Según los estudios consultados, solo en Estados Unidos fallecen por este motivo un promedio de 38 niños al año, contabilizando más de 800 niños fallecidos desde 1998 por esta causa, y en Europa, desde el año 2006 se han comunicado más de 93 casos, con 26 niños fallecidos. En el 81% de los 93 casos analizados, los padres alegaron que no se percataron, mientras que el 11% afirmaron que lo hicieron conscientemente.
El sistema de autorregulación de temperatura corporal en los bebés es inmaduro, lo que hace que, con temperaturas exteriores muy altas, su cuerpo no sea capaz de mantener la temperatura corporal normal. La hipertermia resultante, junto con deshidratación, puede producir la muerte. Con temperaturas muy altas si no se toman medidas adecuadas, el alto grado de deshidratación y la alta temperatura pueden provocar que los órganos funcionen de una manera errática, provocando que los síntomas empeoren de manera progresiva.
El RACE ha participado en una investigación con el fin de conocer el incremento de la temperatura dentro de un vehículo estacionado bajo los efectos del sol. Las pruebas se han llevado a cabo con tres vehículos idénticos y del mismo color.
Tomando como referencia una temperatura exterior (de ambiente) de entre 27 y 29 grados, la prueba de análisis se ha centrado en el cálculo de la temperatura interior del vehículo con tres situaciones distintas:
- Vehículo totalmente cerrado
- Vehículo con una ventanilla abierta 5 cm
- Vehículo con dos ventanillas abiertas 5 cm (para formar corriente de aire)
Los resultados muestran cómo, mientras la temperatura ambiente exterior permanece prácticamente constante, las mediciones en el interior del vehículo, independientemente de las tres situaciones de medición planteadas, aumenta en más de 10°, en solo 10 minutos. La temperatura sigue incrementándose y, dentro de un vehículo cerrado a los 30 minutos, el mercurio marca el doble que en el exterior. Al cabo de casi 2 horas la temperatura en el interior del vehículo es por encima de los 60°
