El sector medioambiental gallego reclama más apetito por el riesgo por las aseguradoras
Fundación Inade ha celebrado en Vigo una jornada sobre “La gestión del riesgo en las empresas medioambientales”, en la que intervinieron Arancha Mañas, presidenta de Aproema; Carmen Yudici, directora – Broking Madrid Sur de Aon; Álvaro Felíu, responsable de Proyecto de Reciclaje de Aon; Óscar Bustos, gerente del PERM; y César Morales, responsable de Desarrollo de Negocio Norte de Berkley España.
En el bloque de los bienes, los daños materiales fueron el principal tema de discusión. El motivo lo expuso Arancha Mañas: las compañías no tienen apetito para asegurar a las empresas medioambientales. Sin embargo, Mañas es muy consciente de la importancia de gestionar y transferir los riesgos: “Cuando un empresario pone en valor su patrimonio, creando empresas, economía, empleo… tiene que gestionar sus riesgos. Esto no lo hacemos solos, es imprescindible contar con corredores de seguros y otros perfiles profesionales, como ingenieros, que nos expliquen qué consecuencias puede tener nuestra actividad y cómo gestionarlas”.
No obstante, el mercado asegurador está endurecido, y es difícil encontrar cobertura. Según Carmen Yudici, esto se debe a que “las aseguradoras llevan 4 años tratando de rentabilizar su negocio, pues llevaban años perdiendo dinero como consecuencia de la situación de mercado blando”, una situación a la que, desde su punto de vista, “no parece que vayamos a volver”.
¿Cuál es entonces la solución para las empresas medioambientales? Tanto Carmen Yudici como Álvaro Felíu apuntaron hacia la misma dirección: la prevención. “Hay que invertir para que el siniestro no ocurra y este proceso de inversión debe hacerse de la mano de la compañía de seguros. Los empresarios deben asesorarse sobre cómo gestionar sus riesgos y, una vez que tengan un plan, consensuarlo y validarlo con la aseguradora”, afirmó Álvaro Felíu.
Sin embargo, no todas las empresas tienen el pulmón suficiente para realizar esta inversión, en ese caso, Carmen Yudici recomienda “invertir poco a poco, con un objetivo de futuro, y compartirlo con la compañía que queremos que nos asegure. Las entidades están dispuestas a ir adaptando la póliza mientras la empresa alcanza su objetivo”.
Por su parte, Arancha Mañas recomendó todos los futuros empresarios que cuenten con el seguro desde el primer momento: “No construyamos una planta de reciclaje y después busquemos quien nos la asegure. Contactemos con el asegurador en el primer momento y adaptémonos a lo que nos pide. Es mucho menos costoso hacerlo en ese momento que cuando ya estamos a punto de comenzar con la actividad”.
Óscar Bustos considera que existe una falta de concienciación tanto en prevención como en transferencia del riesgo. “Normalmente, quien llama a la puesta del Pool es porque está obligado a hacerlo, muy pocas empresas van más allá de la norma a la hora de asegurar sus bienes. Esta falta de cultura del riesgo nace en las aulas universitarias, donde forman a los futuros empresarios y directivos sin ofrecerles ni una materia específica sobre seguros”, afirmó Bustos.
César Morales aportó el punto de vista de la industria aseguradora, concretamente el de una compañía internacional como Berkley, sobre el apetito al riesgo de responsabilidad para las empresas medioambientales: “Tenemos apetito para este tipo de riesgos a nivel general. En nuestro caso, este último año hemos tenido un repunte de la siniestralidad en RC de Plantas de Reciclaje de Plástico, Papel y Cartón, y en este sentido, nosotros hemos pasado a ser más cautos con la suscripción de este tipo de riesgos, aunque no ha sido el caso para el resto de reciclaje”, afirmó.
Una vez finalizada la mesa redonda comenzaron las intervenciones del público, en el que se integraban varios asociados de Aproema, que transmitieron su malestar con la situación de mercado duro: “Ni un distribuidor ha venido a visitar mi empresa y lo he intentado con todos”, afirmó uno de los asistentes.
