El seguro prevé una leve desaceleración en No Vida y un impulso en Vida en 2026
Las previsiones para el seguro en 2026 son positivas, aunque ligeramente inferiores a las de 2025. Según José Antonio Sánchez, director general de ICEA, el negocio de No Vida puede crecer en el entorno del 5,5%, lo que supone una cierta desaceleración. En cualquier caso, este incremento en términos nominales supondría tener un crecimiento superior al PIB en términos reales, teniendo en cuenta las previsiones de inflación. Así lo ha manifestado en el transcurso de la Jornada Perspectivas del Seguro y la Economía, organizadas por ICEA.
En cuanto a la rentabilidad del sector, apunta a que “tiene que ser un buen año pero creemos que el riesgo de estrechamiento de márgenes puede ser superior por una razón: en 2025 se ha conseguido ya la estabilidad técnica; es decir, la suficiencia de primas de todos los ramos; cuando esto pasa, históricamente hemos visto que existe cierta predisposición a ser un poco más benévolo con la política tarifaria en pos del crecimiento. Creo que, una vez lograda esa estabilidad deberíamos eh intentar seguir manteniéndola. Al menos, que las tasas recojan el incremento de costes generado por la inflación”.
Señala que, si analizamos el periodo de 15 años 2009-2024, se aprecia cierto estancamiento en la evolución de las primas con respecto al PIB. En No Vida, las primas han crecido en ese periodo al ritmo del PIB, mientras que en Vida el ahorro gestionado ha crecido por encima, pero muy por debajo de otros instrumentos como los fondos de inversión. Sin embargo, considera que “hay buenas noticias para el negocio de Vida que permiten anticipar un cambio en el panorama de cara a los próximos años”.
Para Sánchez, “nuestra industria es clave para el desarrollo de las personas y de las empresas. Además, tenemos una buena ventana de oportunidad no solo en temas de protección, porque vamos a una sociedad más incierta donde cada vez los acontecimientos inesperados aumentan en frecuencia; entiendo que tiene que ser un aliciente para que la gente se conciencie de que tener un seguro cada vez va a ser más importante. También hay una buena ventana de oportunidad en el ámbito de la prevención, tanto desde el punto de vista del ahorro como desde el punto de vista de la salud”.
De cara al futuro, ve cuatro ecosistemas en los que el sector debe posicionarse estratégicamente, sobre todo ante la previsible llegada de nuevos competidores desde fuera del sector que van a acelerar el cambio. Estos cuatro ecosistemas son el del ahorro, el de la salud, el de la Silver Economy y el de la movilidad. Para hacer frente a ese escenario más competitivo, sugiere plantearse “si deberíamos tener una hoja de ruta sectorial de lo que necesita esta industria; un plan estratégico a medio y largo plazo para tener evaluado el impacto que pueden suponer para el sector los distintos que escenarios”.
Intrusos en la distribución
En cuanto a la distribución, apunta que el 81% de las primas del seguro español están intermediadas por corredores, agentes y operadores de bancaseguros. Se trata de un porcentaje que se mantiene más o menos estable en los últimos años. No obstante, constata que en determinados ramos se detecta un claro auge de los canales digitales y esta tendencia podría aumentar significativamente si se produce el desembarco de los citados nuevos operadores ajenos al sector asegurador. Estos “intrusos” buscarán “ocupar el sitio de la mediación, pero los mediadores tienen mucho que decir, porque tiene esa cercanía con el cliente, pero tienen que hacer un esfuerzo para profesionalizarse y ser los asesores que guíen a las empresas y a los particulares durante toda la vida”. Ahora bien, dada la tendencia hacia un consumidor cada vez más digital, el mediador que desee captar nuevos clientes “tendrá que hacer un esfuerzo en desarrollar esos canales digitales”.
En este contexto, las aseguradoras tendrán que “afrontar el reto de transformar su modelo de negocio y para ello necesitamos contar con organizaciones que sean más ágiles y hacerle las cosas al cliente más fáciles. Necesitamos organizaciones mucho más flexibles, donde la toma de decisiones se pegue más al cliente; y debemos saber si lo que estamos haciendo realmente aporta valor añadido al cliente”.
Considera que, a corto plazo, no habrá grandes disrupciones, “pero en algún momento esto cambiará y e que no haya modificado su modelo de negocio tendrá problemas”. Cree que el mayor cambio se producirá cuando la inteligencia artificial logre un cierto nivel de fiabilidad y pueda aplicarse masivamente a los procesos productivos.
España: ciclo favorable a corto plazo
Por su parte, Hernan Fatone, CEO para Iberia de Swiss Re, percibe un viento favorable para el mercado español en 2026, dado que el crecimiento del PIB será del 2,4%, muy superior a la media europea del 1,3%. El sector asegurador, según los datos de Swiss Re a noviembre de 2025, “mantiene un crecimiento robusto, claramente por encima del PIB, y equilibrado: Salud 9,2% Autos 8,6 y Multirriesgo 4,7% Vida riesgo 6% y las provisiones de Vida Ahorro 25,7%. Esto muestra un crecimiento resiliente apoyado en la demanda estructural y la disciplina de precios. Vida presenta una fuerte recuperación cíclica, liderada por el ahorro en un entorno favorable de tipos de interés. En conjunto, el sector asegurador español muestra un perfil de crecimiento sólido y diversificado que continuará en 2026”.
A nivel global, Fatone señala que “las primas de seguros están entrando en una fase de desaceleración cíclica tras el fuerte repunte observado en 2023 y 2024, pero se mantiene sólido y estructuralmente respaldado a medio plazo. En conjunto, en Vida y No Vida el crecimiento real de primas se moderó al 3,1% en 2025 y se espera que se desacelere a un promedio del 2,3% anual en 2026 y 2027, ligeramente por debajo del promedio de los últimos cinco años”.
En cuanto a la rentabilidad del seguro, en No Vida, a nivel global, “el ROE se ha mostrado eh se ha mostrado muy sólido a partir de una normalización técnica y apoyo de la inversión. En 2025 se ha situado en torno al 12% y las previsiones para este año y el siguiente apuntan a un 10%”. Esta caída de márgenes obedece a la suavización de los ciclos de precios, «aunque no se anticipa un deterioro técnico generalizado. En Vida, el resultado financiero positivo apunta una rentabilidad en expansión impulsada por inversión y normalización de la mortalidad; el retorno de la inversión converge hacia el 4% esperado para 2027”.
Por otra parte, Andrés Romero, presidente de ICEA y consejero director general de Santalucía, ha señalado la evolución positiva del sector en 2025 y ha mostrado su confianza en que esa tendencia se mantendrá en 2026. Ha destacado también que, un mundo cada vez más inestable, el sector aseegurador «se mantiene estable dentro de esa inestabilidad. Cada año nos enfrentamos a nuevos desafíos de naturaleza macroeconómica, demográfica, cibernética, climática y, cómo no, también normativa; pero estamos acostumbrados, es nuestro hábitat normal de desempeño de la actividad aseguradora». Apunta que el mundo se encuentra en una deriva que hace pantearse «si estamos ante un cambio del orden mundial hacia un nuevo ciclo al margen de las normas que hasta ahora nos habíamos dado y que regían las relaciones internacionales; y eso es algo tremendamente grave a lo que tendremos que estar atentos».
