Embri amplía su oferta de seguros embebidos con coberturas de bicicletas y tecnología de alta gama
La británica Embri ha anunciado la expansión de su oferta de productos para incluir seguros integrados para bicicletas y tecnología de alta gama. Estas nuevas incorporaciones complementan las soluciones de seguros integrados ya existentes de Embri para relojes de lujo y joyas de alto valor. Según la entidad, esto hace que sea más fácil que nunca para los minoristas lanzar ofertas de seguros para proteger las posesiones valiosas de los clientes en el punto de compra.
Los seguros integrados son un sector en rápido crecimiento que se prevé que alcance una prima bruta global de 700.000 millones de dólares en 2030. Una de sus características es que llevan el seguro directamente a los consumidores en el punto de venta. Este enfoque integrado permite a los clientes comprar tanto su producto como su seguro en una sola transacción, lo que ofrece protección inmediata sin pasos adicionales.
Esta servicio adicional es especialmente importante ya que el robo de bicicletas sigue siendo un problema frecuente en el Reino Unido, donde solo el 1% de los casos conduce a algún tipo de sanción o procesamiento formal. Sorprendentemente, la plataforma de datos global Statista descubrió que el número de robos de bicicletas en Inglaterra y Gales fue de 66.960 en 2023/24, en comparación con los 77.170 del año anterior. Este aumento pone de relieve el creciente riesgo de los artículos de alto valor y alta tecnología, donde el seguro integrado puede proporcionar cobertura instantánea y tranquilidad.
La incorporación del seguro integrado para bicicletas y tecnología de alta gama llega en un momento crucial, ya que se prevé que el mercado de lujo del Reino Unido supere los 20.000 millones de libras esterlinas en 2028. Muchos artículos de lujo, incluidos relojes y joyas, siguen sin estar asegurados en el punto de venta, lo que los deja especialmente vulnerables. Watchfinder & Co. reveló recientemente que se robaron relojes de lujo por n valor de 1.500 millones de libras esterlinas en el Reino Unido, lo que subraya la necesidad de una protección que pueda integrarse en la experiencia de compra.
