Escrivá insiste en que «para generar oferta en planes de Empleo hay que reducir los beneficios fiscales de Individual»
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha participado en la jornada ‘Nuevos Fondos de Pensiones de Empleo de Promoción Pública y Planes Simplificados’, organizada por Afi y FinReg. Durante su intervención, ha defendido las virtudes del anteproyecto de ley para la creación de los fondos de pensiones de empleo, que aprobó el pasado martes el Consejo de Ministros siguiendo la recomendación 16 del Pacto de Toledo.
En su opinión, este texto “incorpora importantes incentivos para trabajadores y empresas, ya que los trabajadores podrán tener hasta 10.000 euros de deducción en el IRPF y las empresas no cotizarán hasta un límite por las aportaciones en los planes de sus trabajadores”.
Un sistema “más equitativo y moderno”
A su juicio, la tramitación ahora del anteproyecto de ley en el parlamento “será muy rápida, porque es una norma que se ha discutido intensamente con la industria y con los agentes sociales y cuenta con un apoyo mayoritario”. Aun así, reconoce que “todavía puede mejorar más en su tramitación”.
En cualquier caso, ha advertido de que “estamos embarcados en la reforma del sistema de pensiones que tiene varias piezas en marcha, y que persigue garantizar el poder adquisitivo de las pensiones, modernizar el sistema para hacerlo más equitativo y moderno y hacer que sea sostenible a medio plazo dotándole de palancas para que se pueda afianzar por sí solo en el futuro”.
Para justificar su creación, Escrivá ha advertido que “existe en fallo en España, que es que el patrimonio de fondos de pensiones es muy bajo, pero, sobre todo, en los planes de empleo, ya que se han estancado con respecto a los planes individuales”. De acuerdo a las cifras que ha presentado, España 8 puntos porcentuales por debajo del promedio de los países con planes de empleo no obligatorios.
Además, ha insistido en que “los beneficios fiscales de los planes de pensiones individuales han sido tradicionalmente regresivos, beneficiando a las rentas más altas y no generando un aumento del ahorro agregado”. Por ello, ha afirmado que, “desde lo público, hay que generar estímulo para que la oferta se mueva a productos que creemos que mejor puedan cumplir el objetivo de que el ahorro a largo plazo sea mejor. En los planes de empleo es donde se pueden generar incentivos para atraer a las rentas medias y bajas, y eso implica reducir los beneficios fiscales a los planes de pensiones individuales. Si queremos que la oferta no se mueva, los planes de pensiones individuales no pueden ser tan atractivos”.
Escrivá ha finalizado su intervención señalando que “los fondos de impulso público son una garantía de seguridad y confianza para los partícipes y para las empresas mediante la tutela del gobierno. Su tamaño facilitará una reducción de comisiones y una mayor eficiencia. En general, estos productos facilitan un acceso generalizado a grupos de trabajadores con dificultades en el acceso a los planes de pensiones”.
