Fundación Mapfre: 6 de cada 10 fallecimientos en incendios ocurren en zonas de clima mediterráneo
En España, la zona con clima mediterráneo es la que más ha reducido el número de víctimas mortales por incendio en el año 2018, en concreto un 50% menos que en 2017. Sin embargo, es la región que concentra más fallecidos por fuego (cerca del 60%). En esta zona, que comprende todo el litoral mediterráneo, el porcentaje de fallecidos por fuego se eleva al 74% en los meses más fríos.
Entre las causas por las que se producen más víctimas mortales en el hogar se encuentra el uso inadecuado de aparatos productores de calor, como braseros, estufas y chimeneas. Su utilización es más frecuente en aquellas viviendas donde no existe calefacción central, caldera individual o radiadores, circunstancia que en el caso de los hogares de las personas mayores representa el 40%.
Son datos que ha dado a conocer hoy Fundación Mapfre durante la reproducción real de un incendio en una vivienda de dos pisos, la primera vez que se realiza en España un simulacro de este tipo. El acto, celebrado en el Parque Municipal de Bomberos de Fuenlabrada (Madrid), ha permitido mostrar cómo se expande un fuego en una casa, qué causas provocan un incendio y cómo se puede evacuar una vivienda de forma segura y rápida.
Jesús Monclús, director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación Mapfre, que ha participado en el acto, se ha referido al Estudio de Víctimas de Incendios en España, recientemente presentado, que refleja que en 2018 fallecieron un total de 123 personas por incendio, un 42% menos que en 2017. Ha indicado, además, que en 2018 se produjeron 96 fallecidos en viviendas, “la cifra más baja de fallecidos por incendio en el hogar de los últimos 9 años”.
El director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación Mapfre, también ha recordado que casi 5 de cada 10 fallecidos en incendio en 2018 en la vivienda fueron mayores de 65 años y que 6 de cada 10 víctimas fueron hombres. Entre las causas de muerte destaca la intoxicación, que afectó a casi 6 de cada 10 (58,8%) y las quemaduras, que quitaron la vida al 33% de los afectados.
Las principales causas de los incendios en viviendas en 2018 fueron los aparatos productores de calor, como radiadores y braseros, entre otros, que representan el 33% de las víctimas sobre el total con causas identificadas, así como los incidentes eléctricos, que suponen el 25% del total de fallecidos. En 2018 volvió a subir el número de víctimas por el hábito de fumar, que acabó con la vida de 8 personas.
La escalera, una trampa mortal
Estos datos se han presentado hoy jueves en el marco de la simulación con fuego real de un incendio en una vivienda de varias plantas, que han organizado Fundación Mapfre, Bomberos de Fuenlabrada, Bomberos del Ayuntamiento de Madrid y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB), con el objetivo de concienciar sobre la importancia de prevenir un incendio y, en caso necesario, saber actuar con seguridad.
Durante la simulación, también se ha demostrado el efecto que produce una sartén olvidada en el fuego y cómo el humo invade una tras otra todas las estancias de la vivienda, incluida la escalera, que en estas circunstancias se convierte en una trampa mortal. Nunca debería utilizarse una escalera cuando hay humo. También se ha podido ver que si se cierra una puerta al fuego y se tapa la rendija que queda entre la puerta y el suelo con una toalla húmeda se frena el paso del fuego el tiempo suficiente para que lleguen los bomberos.
Uno de los momentos más importantes del simulacro ha sido cuando se ha comprobado la utilidad de los detectores de humos, “la mejor garantía para poder apagar el incendio a tiempo o, en el peor de los casos, evacuar con seguridad la vivienda”, ha subrayado Jesús Monclús. “El detector, ha indicado, es un aparato que se activa apenas se acumula humo en la vivienda y antes de que las llamas alcancen una dimensión significativa”.
La Vía de la Supervivencia en Incendios. Guía rápida para la familia, que ha elaborado Fundación Mapfre, contiene las principales pautas que hay que seguir para prevenir un incendio, entre las que destacan, no sobrecargar enchufes, no poner aparatos de calor cerca de cortinas o de ropa y no desatender una vela. Indica, además, la importancia de evaluar la situación cuando se desata un fuego. Si no hay peligro, se recomienda intentar apagarlo. Si no se puede, es necesario alertar a todos los ocupantes de la vivienda para evacuarla de manera ágil y ordenada, siempre cerrando la puerta al fuego. Si no es posible abandonar con seguridad la vivienda, hay que refugiarse en una estancia alejada del fuego y desde la que se pueda avisar a los bomberos de nuestra presencia.
