Elena González-Blanco (Coverwallet): «El momento Insurtech es la revolución industrial 4.0 que pone el seguro patas arriba»
La escuela de finanzas Afi ha organizado una masterclass sobre ‘Inteligencia Artificial e insurtech: hacia la transformación digital del seguro’, que ha corrido a cargo de Elena González-Blanco, General Manager para Europa de Coverwallet, filial de Aon.
Tras realizar un repaso a la evolución de la Inteligencia Artificial (IA) desde sus inicios en los años 50 del siglo pasado, ha señalado las principales razones que han llevado al ‘boom’ actual y los motivos por los que el seguro está apostando por su incorporación. Según González-Blanco, hay tres razones principales para la aplicación de la IA en el negocio asegurador: reducción de costes a través de la automatización de procesos, obtención de insights y, a partir de estos insights, desarrollo de nuevos modelos de negocio.
Afirma que las empresas que más han avanzado en la cultura del dato, están trabajando con un tipo de datos distinto: “Entramos en la economía del intangible, de forma que la mayor empresa de transporte, Uber, no tiene un solo vehículo y la mayor hotelera, Airbnb, no cuenta con ningún hotel. Es una economía basada en el dato y el seguro empieza a entrar en estos modelos de negocio con temas como los ciberriesgos, la propiedad intelectual, los seguros temporales que dependen de determinados eventos para que se activen o las coberturas de riesgo reputacional”.
Considera que, coincidiendo con la eclosión de la IA a partir de 2015, “estamos viviendo el ‘momento insurtech’, una tendencia que se ha acelerado aún más con la pandemia. Es una 4ª revolución industrial que viene más fuerte y más rápido que nunca y que está poniendo todo patas arriba. En seguros, el ecosistema insurtech está creciendo de forma increíble desde 2016. El sector está avanzando mucho, pero la transformación de las grandes entidades es todavía incipiente; el peso del negocio tradicional es todavía mucho mayor que el que proviene de la parte digital”.
Constata que el mayor desarrollo y las grandes inversiones se registran en Estados Unidos, seguida por los grandes países asiáticos, especialmente China e India, mientras que Europa se encuentra a bastante distancia. Apunta la evolución de las grandes tecnológicas como una de las amenazas para el las aseguradoras y pone como ejemplo la irrupción del gigante chino Tencent, que ha entrado en el sector de forma disruptiva.
A su juicio, el avance de tecnologías como IA, Big Data, blockchain, IoT… hacen que “las barreras entre industrias se disuelvan. Sistemas basados en el Internet de las cosas tienden puentes entre sectores como seguridad, banca, automóvil o asegurador, proporcionando a las empresas la oportunidad de entrar en sectores donde nunca habían operado. La tecnología permite hoy romper barreras y ofrecer al cliente un combo de productos que cada vez son más fáciles de agrupar”.
Elena González-Blanco opina que las nuevas generaciones, con nuevos hábitos y una cultura totalmente digital, impelen al sector a la necesidad de parametrizar sus productos para unos clientes que exigen inmediatez y que buscan seguros que se adapten a las actividades que realizan: “Ya no son clientes que se comprometan a largo plazo con la aseguradora, sino que quieren una contratación temporal de determinado tipo de servicios en un entorno en el que todo es volátil. Son jóvenes que no tienen casa ni coche en propiedad ni un trabajo que vaya a durarles muchos años y quieren que el seguro se adapte al momento temporal de su vida, al patinete que van a utilizar para desplazarse por la ciudad o al coche que van a alquilar para el fin de semana”.
Cree que todo esto obliga al seguro a avanzar hacia la personalización, a la gestión del dato de manera que pueda ofrecer al usuario que elija las coberturas que le interesen a través de canales digitales accesibles y rápidos de gestionar.
Al analizar las áreas de trabajo de las insurtech, señala que la mayor parte se enfocan hacia el fortalecimiento de la cadena de valor de las compañías. Alrededor de un tercio se centra en la desintermediación de esta cadena y “menos de un 10% está disrumpiendo la cadena de valor, creando un producto nuevo que se salga de la forma tradicional de concebir el mercado”. No obstante, pone de relieve el valor de todas estas aportaciones, puesto que, “a veces, con pequeños puntos de innovación somos capaces de generar un gran impacto operacional o en la satisfacción del cliente”.
