La DGSFP apoyará el segundo pilar en el marco de la Agenda del Cambio
La subdirectora general de Organización, Estudios y Previsión Social Complementaria de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), Francisca Gómez-Jover, ha destacado la importancia de estimular el desarrollo de la Previsión Social Complementaria en el ámbito de las empresas. Un objetivo que se encuentra no solo entre las prioridades de su departamento sino también en la “Agenda del Cambio, elaborada por el Ministerio de Economía y Empresa, que se alinea con la ‘Agenda 2030’ por el desarrollo sostenible de Naciones Unidas”. Un impulso al 2º pilar que, en todo caso, vendrá de la mano del diálogo social y teniendo en cuenta las recomendaciones del Pacto de Toledo.
Gómez-Jover ha detallado también los objetivos más inmediatos de su subdirección: En primer lugar, la creación de un departamento de estudios que permita trabajar de una forma “acorde con los nuevos tiempos y con el resto de los supervisores financieros” y llevar a cabo una labor de investigación que permita detectar vulnerabilidades en el sector y analizar el desarrollo del mercado. También destaca “la creación del área con personalidad propia sobre previsión complementaria, lo que posibilitará el análisis de los diferentes instrumentos de previsión complementaria, de la estructura y evolución del mercado y de todas aquellas cuestiones que nos plantee el propio sector”.
El riesgo de depender en exceso del sistema público de pensiones
La intervención de Gómez-Jover ha tenido lugar en un acto de Ocopen, la Organización de Consultores de Pensiones, en la que han analizado la situación actual y sus propuestas para mejorar los ingresos de los futuros pensionistas. El presidente de la asociación, Mariano Jiménez Lasheras, ha señalado que “el modelo español tiene una alta tasa de reemplazo con respecto al último salario, pero tiene un problema fundamental: depende casi exclusivamente de que el sistema público sea sostenible a largo plazo”.
Para el futuro, en el que se prevé que tasa de sustitución descienda considerablemente, creen que es necesario centrar los esfuerzos en fomentar la previsión social complementaria en las empresas, el llamado segundo pilar. Un segmento que, a excepción de las EPSV en el País Vasco, ha tenido muy escaso desarrollo en España: tan solo en torno al 10% de la población ocupada cuenta con planes de pensiones empresariales.
Para Ocopen, el objetivo debe ser que, en 20 años, el volumen de activos gestionados en planes de pensiones de empresa (u otros instrumentos con la misma finalidad) supongan el 40% del PIB, con aportaciones anuales del 2 al 3% del PIB. Así, se extendería la PSC empresarial a casi toda la población y los ciudadanos irían alcanzando progresivamente complementos a su pensión del 5%, 10% y hasta el 15% de su salario.
