La DGSFP reconoce que «el modelo de supervisión en España está algo desfasado»
El IESE ha organizado el evento ‘The insurance gap: Untapping Business Opportunities’, que ha contado con una mesa redonda para analizar aspectos regulatorios de la actividad aseguradora. En dicha mesa, han estado presentes Sergio Álvarez, director general de Seguros y Fondos de Pensiones; Óscar García-Serrano, director general adjunto de Administración y Finanzas de Mapfre; y Ernesto Mestre, subdirector general Financiero y Riesgos de Grupo Mutua Madrileña.
Álvarez ha recalcado que, en términos general, “hay una solidez amplia en el sector asegurador, con ratios de solvencia muy elevados. El seguro es un sector que mira siempre a largo plazo y es contracíclico”. En esta línea, ha apuntado que “la regulación ha contribuido a esa solidez desde el ámbito de Solvencia II. Hay un conjunto de iniciativas de revisión de Solvencia II que introducirá cambios principalmente en los requerimientos de capital, en los criterios de gobierno o en la proporcionalidad”. El objetivo esencial, para Álvarez, es “dotar a los supervisores europeos de competencia macroproducenciales”.
También ha indicado que se está hablando a nivel ejecutivo sobre modificaciones normativas en materias como la sostenibilidad y la digitalización. Un tercer grupo de normas en revisión tendrá que ver con la aplicación de la Directiva europea sobre la unión de mercado de capitales “para intentar proteger los intereses de los inversores minoristas, de cara a generar confianza en el sector financiero”. En cuanto a la futura nueva Directiva de Seguros de Autos ha afirmado que “no creo que suponga grandes cambios en el mercado español”.
Modelo de supervisión algo desfasado
Álvarez, eso sí, ha señalado que “la supervisión financiera en España tiene un modelo algo desfasado porque solo en cuatro Estados de Europa no tienen integrada la supervisión aseguradora dentro de la financiera. Además, el supervisor está integrado dentro del ministerio y tiene capacidades de regulación”. En este sentido, ha advertido también sobre que “la creación de un cuarto supervisor se justifica para resolver las cuestiones que tienen las aseguradoras con sus clientes. Su creación es necesaria para crear mecanismos de resolución de conflictos independientes dentro del sector financiero”.
A pesar de estas opciones, Álvarez ha señalado que “el supervisor de seguros en España tiene la digitalización precisa y la relación con las compañías adecuada para dar respuesta a las demandas del sector y alcanzar el nivel de eficiencia preciso”. Por ejemplo, ha subrayado la importancia que tiene el Consorcio de Compensación de Seguros, que “es un sistema muy consolidado y eficiente que permite atender las grandes catástrofes de manera directa liberando a las aseguradoras de ciertos riesgos que son muy complejos”.
Discrepancias sobre el sistema de pensiones
En cuanto a los cambios que se están produciendo en el sistema de pensiones español, Álvarez ha indicado que “desde la perspectiva supervisora, el sistema de ahorro de pensiones individual en España ha sido tradicionalmente muy criticado por no haber sido eficiente desde el punto de vista de la rentabilidad y de los costes. Los fondos de empleo tienen un peso muy pequeño y hay que incentivarlos ya que para la mayoría de los ciudadanos su única fuente de ingreso y de ahorro es a través de su trabajo”.
Sin embargo, Ernesto Mestre estima que “el planteamiento que se está haciendo en España sobre el ahorro y las pensiones es descorazonador. En nuestro país se ahorra poco y mal, centrándose demasiado en los bienes inmuebles. El Pilar II requiere un impulso, eso está claro, pero el Pilar III es imprescindible y en España tampoco está tan desarrollado. Cuando algo no funciona lo que hay que hacer es incentivarlo, no poner límite al sistema”.
Mestre también ha insistido en que “se está haciendo mucha demagogia con el tratamiento fiscal de los planes individuales aunque en realidad lo que se hace es que se transfiere el compromiso fiscal hacia el futuro. Hay que generar incentivos a los planes de empleo pero no a costa de limitar el tercer pilar. Lo que falta desde la óptica del regulador es iniciativa e imaginación”.
Preocupación con las ISFR 17
Por su parte, Óscar García-Serrano ha señalado que “la nueva normativa contable ISFR 17 es la norma que nos está dando mayores dolores de cabeza a las aseguradoras en los últimos meses”. Este experto, tras señalar que la industria sabrá adoptar la nueva normativa “en tiempo récord, como hemos hecho tantas veces en el pasado”, ha hablado sobre las oportunidades de negocio que existen, resaltando que “hay una baja penetración de productos de Vida en Latinoamérica, lo que genera oportunidades de negocio para las aseguradoras en este ámbito. También se espera un importante crecimiento en el ámbito de las pólizas privadas de Salud”.
Mestre, entre tanto, ha querido subrayar “el gran impacto que va a tener la sostenibilidad en la gestión de la industria aseguradora en el futuro”. En su opinión servirá para “la mejora en los indicadores financieros, aunque la normativa está sujeta a algunos interrogantes, como por ejemplo el tratamiento de determinados activos financieros”.
