Los actuarios catalanes dudan de las medidas del Gobierno para potenciar el Pilar 2
El pasado 28 de abril de 2022 se llevó a cabo la conferencia online ‘Análisis del proyecto de ley para el impulso de los planes de pensiones de empleo’, a cargo de Antoni Fernández, Marisol González, Joan Angel Verges y Emilio Vicente, actuarios del Grupo de Trabajo de Pensiones y Seguridad Social del Colegio de Actuarios de Cataluña (CAC).
Emilio Vicente comentó que las pensiones públicas medias en nuestro país suponen entre un 75%-85% del salario medio antes de la jubilación, uno de los porcentajes más altos de Europa. En cambio, y en consecuencia, los sistemas de previsión social complementarios, el denominado pilar 2 (sistemas de previsión social empresarial) y pilar 3 (sistemas de previsión social individuales) han tenido un escaso desarrollo. El “proyecto de ley” pretende, precisamente, impulsar el pilar 2, con mucho más peso relativo sobre el PIB en los países de nuestro entorno.
Antoni Fernández comentó los aspectos fundamentales del “proyecto de ley” de impulso de los planes de pensiones de empleo y de los nuevos fondos de pensiones de empleo de promoción pública. Serán de gestión privada, mediante entidades gestoras y depositarias
elegidas por concurso público, con límites de gastos de gestión y depósito inferiores a los actuales, supervisados por la DGSFP a través de la comisión promotora y de seguimiento y de la comisión de control especial. Esta primera fijará el marco común de la estrategia de
inversiones, que será común para todos los Fondos de Promoción Pública y en las que se tendrán en cuenta aspectos de inversión socialmente responsables. Se desarrollará una plataforma digital común para la gestión de estos planes.
Marisol González habló de los planes de pensiones de empleo simplificados, nuevo instrumento regulado por el “proyecto de ley”. Pueden ser promovidos por empresas públicas y privadas, asociaciones de autónomos, sociedades y cooperativas laborales. Los
acuerdos de negociación colectiva preverán la obligatoriedad (o no) de adherirse al respectivo plan de empleo simplificado. Serán planes de aportación definida (por jubilación) con posibilidad de prestación definida (asegurada) para prestaciones de fallecimiento/invalidez. Las prestaciones serán en forma de renta, excepto excepciones. El perfil de la inversión puede ser también del tipo “ciclo de vida”, con un riesgo en las inversiones diferente en función de la edad del partícipe. Podrán adherirse a fondos de pensiones de empleo de promoción pública, mediante medios telemáticos, o a los Fondos de Pensiones de Empleo habituales. La revisión financiero-actuarial podrá ser única para todos los planes del fondo público. Adicionalmente y para todos los planes de pensiones de empleo, se amplían los límites de aportaciones de los partícipes que reciban hasta 1.500 euros en aportaciones de la Empresa y perciban un salario hasta 60.000 euros y paralelamente se determinan reducciones sobre las bases de cotización a la Seguridad Social por las aportaciones de las empresas, con un máximo de unos 119 euros/mes. Los planes de pensiones actuales se podrán adaptar a planes de empleo simplificados, en determinadas circunstancias.
Joan Angel Verges mostró una comparación entre los nuevos planes de pensiones de empleo simplificados con los actuales planes de pensiones actuales, de empleo y/o de promoción conjunta. A destacar las comisiones de gestión y depositaría de los planes simplificados/fondos públicos que serán más bajas, derivadas del concurso público para la elección del Fondo, y que previsiblemente quedarán entre el 0,3% y el 0,5% (en total). El resto de nuevas medidas tenderían a simplificar el proceso de adhesión y administración de las empresas participantes en los planes de pensiones simplificados: Designación directa de la comisión de control del Plan por parte de la “mesa sectorial”, sin participación directa de representantes de las empresas, ), prestaciones en forma de renta, salvo excepciones, plataforma informática de gestión única, revisión financiero actuarial común para todos los planes del fondo o reglamento de especificaciones normalizado.
Se comentó que la nueva regulación, probablemente, producirá una concentración en el sector y una cierta pérdida de diversidad y competencia entre gestoras. La posible reducción de las comisiones hará que la gestión quede en manos de las gestoras más grandes, que cuentan con mayores economías de escala.
Finalmente se comentaron algunos retos futuros: la necesaria adaptación en 5 años de los planes de pensiones asociados actuales, la progresiva inclusión en la negociación colectiva de los nuevos planes de pensiones simplificados en la medida que vayan venciendo los
convenios colectivos actuales, el desarrollo de la plataforma informática única, o la adaptación de los sistemas informáticos de las empresas a los nuevos límites fiscales y de cotización, entre otros.
En definitiva, en opinión de los ponentes, «caben serias dudas de si van a ser suficientes todas estas medidas para potenciar el pilar 2 de la previsión social complementaria».
