Los expertos piden más prevención del riesgo de incendio en instalaciones fotovoltaicas
Tecnifuego (Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios) ha celebrado en Málaga una nueva edición de su ciclo de jornadas técnicas del ‘Día del Fuego’, centrado en los desafíos de la protección contra incendios en un entorno marcado por la sostenibilidad, la electrificación y la transición energética.
La jornada, celebrada en la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Málaga, ha reunido a profesionales de prevención, ingeniería, seguros y servicios de emergencia, que han compartido experiencias y propuestas frente a los nuevos riesgos derivados de las tecnologías emergentes y la evolución urbana.
Durante la apertura, Adrián Gómez, presidente de Tecnifuego, ha advertido que los avances hacia la sostenibilidad “pueden entrar en conflicto con la seguridad si no se tienen en cuenta los riesgos”. Gómez ha recordado que cada año se registran en España alrededor de 1.200 siniestros graves por incendio, sin que exista una campaña pública de prevención equiparable a la de la seguridad vial. Por ello, ha defendido medidas sencillas y asequibles como la instalación de detectores en viviendas, así como la mejora de las vías de evacuación en los edificios.
Por su parte, Joaquín Ortega, director de la Escuela anfitriona, ha subrayado la importancia de estas jornadas para conectar a todos los actores implicados: industria, ingeniería, emergencias y sociedad. El programa se ha articulado en torno a tres mesas temáticas que abordan los riesgos más relevantes en el contexto actual.
La primera de ellas ha tratado sobre el incremento en la instalación de paneles fotovoltaicos y los riesgos que conllevan para la protección contra incendios, con voces expertas como las de Carlos Chicharro, director del Área de Protección Activa de Tecnifuego, María José Luque, ingeniera de prevención en Allianz, Luis Rodríguez- Passolas, del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Málaga, y Antonio Ávila, del cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de esta ciudad.
La generación de energía fotovoltaica representa un gran paso en la transición energética, pero también plantea ciertos desafíos en relación con la protección contra incendios, especialmente en entornos industriales que no fueron diseñados originalmente para integrar estos sistemas. Los expertos señalan la importancia de realizar una instalación profesional y con los materiales adecuados, establecer medidas de prevención adecuadas, llevar a cabo un mantenimiento constante e inspecciones periódicas y aplicar tecnologías avanzadas para la detección y control de posibles incendios. También se ha comentado lo más reseñable del nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales (RSCIEI), RD 164/2025 para instalaciones fotovoltaicas sobre cubiertas, cuyo Anexo IV Capítulo 6 se dedica a las “Instalaciones situadas sobre cubiertas de edificios”.
Durante la segunda mesa la atención se ha centrado en las baterías de ion‑litio, uno de los principales desafíos de la prevención de incendios actual por sus riesgos de autoignición o las dificultades de extinción que presentan sus incendios. En la mesa han participado Jon Michelena, director general de Cepreven, Josep Lluís García, director técnico de Zurich, Lluis Marín y Luis Sánchez, coordinadores de los comités sectoriales de equipos de detección y extinción de Tecnifuego, y Antonio Ávila, aportando la perspectiva de los bomberos malagueños.
El crecimiento exponencial en la utilización de baterías de ion-litio en hogares, industrias y vehículos ha puesto sobre la mesa nuevos desafíos para la protección frente al riesgo de incendio que conllevan y al hecho de que estos sean virulentos y de difícil control. Ante este panorama, los especialistas han subrayado la necesidad de adoptar tecnologías de protección activas (rociadores, mantas…) y pasivas (sectorización, ventilación e ignifugación), poniendo especial énfasis en las zonas de aparcamiento donde se recargan los coches eléctricos. Asimismo, se han comentado los últimos avances en las formas de extinción de estos siniestros, llamando también a mejorar la detección temprana.
La última mesa de debate ha examinado la situación de una tipología arquitectónica en expansión: los edificios en altura y de alto riesgo, como hospitales o residencias de ancianos, contando con la intervención de especialistas en protección pasiva, como Albert Grau, y de sistemas de evacuación de humos, como Santos Bendicho; junto a Germán Pérez, del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Málaga, y a Gonzalo Martín, del Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga.
Durante esta mesa, se han planteado cuestiones para debatir si el mero cumplimiento de la normativa es suficiente para maximizar la protección contra incendios en este tipo de edificios. En este sentido se observa que la normativa española podría avanzar más en cuestiones como, por ejemplo, la prevención de la propagación de los incendios por las fachadas. Además, se ha subrayado la importancia de la protección activa frente al humo en las escaleras o cuestiones relacionadas con los sistemas de alarma y evacuación, siempre teniendo en cuenta las características propias de este tipo de edificios y su uso.
El acto ha sido clausurado por Antonio Tortosa, vicepresidente de Tecnifuego, quien ha agradecido la participación de los asistentes y el esfuerzo por hacer realidad esta primera edición del ‘Día del Fuego’ en Málaga. Tortosa ha señalado que, aunque se ha avanzado en normativa, “aún queda camino por recorrer”, destacando la importancia de que los profesionales del sector trabajen unidos para mejorar la confianza en las instalaciones de protección contra incendios. También ha recogido propuestas como el uso de códigos QR y la instalación de paneles de control para bomberos, y ha instado a seguir impulsando la presencia de la PCI en las inspecciones de edificios.
