Las aseguradoras siguen centradas en renta fija y son prudentes con los alternativos
Miguel Ángel Rodríguez, técnico de investigación de ICEA, ha presentado el informe ‘Tendencias en las inversiones de las aseguradoras españolas’, en el que ha señalado que, a cierre de 2023, el volumen de las inversiones del sector asegurador español supero los 305.000 millones de euros.
De acuerdo a los datos recabados por ICEA, principalmente la inversión por parte de las aseguradoras en deuda pública es del 48%. En fondos de inversión, la inversión tiene un peso del 11%, sobre todo en vehículos especializados en renta variable y en los renta fija.
Según Rodríguez, los 305.000 millones de euros de inversiones del sector asegurador suponen un 20,9% sobre el PIB del país, pero España tiene un gran potencial de crecimiento por delante teniendo en cuenta lo que sucede en otras economías europeas, como Francia o Alemania. Además, el sector asegurador español tiene El volumen estimado del total de las inversiones del sector asegurador español en el cuarto trimestre del año 2023 se situó en los 305.067 millones de euros que en el resto de países de la eurozona (70%).
Riesgos principales
Por otro lado, la encuesta revela que el 79,2% de las aseguradoras piensan que habrá una próxima desaceleración o recesión en España. Los riesgos que preocupan a las entidades son, por este orden, los eventos geopolíticos, la inflación, la desaceleración en Europa y la volatilidad de los mercados.
En cuanto a los riesgos financieros, los que más preocupan son el deterioro de la calidad crediticia, los rendimientos bajos y la ampliación de los diferenciales de crédito. Además, el 87% de las entidades creen que van a mantener o incrementar el riesgo de su cartera anticipando una bajada de tipos.
Oportunidades de inversión
Una de las mesas redondas del Congreso de Inversiones y Finanzas en el sector asegurador, organizado ayer por ICEA y Amundi, ha estado centrada en los principales retos y oportunidades en las inversiones del sector asegurador. La mesa, moderada por Marta Marín, consejera delegada de Amundi Iberia, ha contado con la participación de Carlos Babiano, director Corporativo de Inversiones y Gestión de Balance de Santalucía Seguros; Luis Ussía, presidente ejecutivo de Mutuactivos; y José Enrique Martínez, subdirector financiero del Consorcio de Compensación de Seguros.
De acuerdo a Babiano, “la captación de ahorro en este contexto es más fácil para las aseguradoras, aunque el sector tiene la obligación de asumir mayor riesgo”. En este sentido, ha añadido que “un mayor carry en la renta fija nos aporta mayores posibilidades para la gestión de las carteras”.
Ussía, por su parte, ha indicado que “las subidas de tipos nos dan muchas oportunidades a las compañías para adaptar los productos de Vida Ahorro que habían estado muy planos los últimos años”. De hecho, este directivo ha insistido en que “podemos ofrecer productos más atractivos a nuestros clientes, a través de productos que puedan ofrecer una rentabilidad potencial más atractiva”.
Como complemento a esta idea, Martínez ha subrayado que “el activo tradicional del sector de inversión es la renta fija. Los niveles de inversión del sector aunque han crecido siguen estando en baremos bastante bajos”.
Activos alternativos
Precisamente, el directivo del CCS ha afirmando que “en un contexto de tipos más bajos nos hemos visto obligados a invertir en productos como fondos de inversión alternativa. Los fondos alternativos son una forma de complementar las inversiones de entidades del sector seguro, aunque requieren un análisis mayor, y precisan el compromiso de desembolsar una cantidad de dinero importante desde el inicio”.
Por su parte, ha señalado que “desde Santalucía Seguros nuestra estrategia de inversión es a largo plazo y diversificada. Tenemos más de un 10% en mercados privados sin contar con la parte de inmuebles. Probablemente incrementemos nuestra exposición a activos alternativos en los próximos años”.
En cuanto a Mutuactivos, Ussía ha comentado que “tenemos una exposición a alternativos y más de 600 millones de euros en activos como infraestructuras o private equity. Soy un poco cauto en relación al futuro porque creemos que no vale todo en este ámbito, con tipos más altos es posible que haya más riesgo en este sentido. Aun así, creemos que habrá oportunidades”.
