Solunion detalla la situación y los riesgos del sector vitivinícola en España
Solunion ha presentado un informe sobre el sector vitivinícola en España, elaborado por Isabel Secada, analista de riesgos de Solunion España. El estudio aborda cuestiones como el peso del sector en la economía española, los cambios en la demanda, los efectos del cambio climático, el impacto de los nuevos aranceles de Estados Unidos o la evolución de los impagos y las insolvencias.
El iforme señala que España se posiciona como líder a nivel mundial en cuanto a superficie de viñedos, superando las 930.000 hectáreas (13% de la superficie mundial) y destaca la importancia del turismo, con casi tres millones de visitantes que se dan cita cada año en las bodegas españolas. El sector genera 400.000 puestos de trabajo, en torno al 2% del empleo nacional, y una facturación de alrededor del 2% del valor añadido bruto de España.
En cuanto al consumo de vino, apunta que se observa una disminución importante de la demanda, después del pico máximo alcanzado en febrero 2022. En noviembre de 2024 se muestra una ligera recuperación del 0,7% comparado con noviembre 2023, con 9,78 M/hl en volumen. Este descenso obedece, entre otros factores, al cambio de hábitos de la población, dada la penalización a bebidas alcohólicas; campañas de dependencia y riesgos adyacentes; envejecimiento de la población y escaso reemplazo por parte de los segmentos de población más joven; aumento del coste de vida marcado por la inflación, disminuyendo el poder adquisitivo de las familias, y las nuevas tendencias de consumo, como son el vino “desalcoholizado” y los vinos ecológicos.
Por otra parte, la industria agroalimentaria y el sector vitivinícola han percibido el efecto del cambio climático. Los viñedos han encontrado temporadas de sequía y también de abundantes lluvias y heladas. Esto provoca que las añadas sean más o menos cortas, e influye en la calidad de los vinos. Las bodegas han tenido que ir aplicando innovaciones en las técnicas de cultivo, como el uso de cubiertas vegetales y mejoras en la gestión del suelo y el riego, entre otras, para paliar los efectos del clima.
En el campo de la exportación, España ocupa el tercer puesto a nivel mundial en términos de valor, después de Francia e Italia, y el primer exportador en cuanto a volumen. El volumen de las exportaciones en 2024 disminuyó un 5%. Sin embargo, en términos de valor, aumentaron un 1,4%, alcanzando los 2.978 millones de euros.
En cuanto a los efectos de los nuevos aranceles establecidos por Estados Unidos, el estudio señala que no es el país importador de vinos españoles más importante en cuanto a volumen. Los primeros puestos los ocupan Alemania y Reino Unido. Sin embargo, si hablamos en términos de valor, es aquí donde notamos que las ventas a EE. UU. a pesar de otros costes implicados, como puede ser el transporte, llegan a ser más rentables. Es un mercado consolidado, orientado a los vinos españoles embotellados de calidad y con denominación de origen. El valor de las exportaciones a EE. UU. en 2024 fue de 246, 7 millones de euros.
Isabel Secada destaca la capacidad del sector vitivinícola español para buscar nuevos mercados: “Factores como el alto nivel de negociación de las bodegas españolas y la calidad de sus productos, muchos con denominación de origen, podrían favorecer que, a largo plazo, puedan ser absorbidos por otros mercados más seguros, aunque menos rentables. Además, el apoyo de la Unión Europea podría mitigar ese impacto”
En términos generales, el sector vitivinícola presenta un bajo nivel de concurso empresarial. Desde el año 2022 y hasta mayo 2025, tan solo 40 empresas de ese sector han presentado concurso de acreedores. Los valores de insolvencia del sector continúan siendo muy residuales con respecto al total de insolvencias a nivel nacional.
