Unespa identifica los tres problemas fundamentales del sistema de pensiones
La presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, ha vuelto a defender la conveniencia de contar con un sistema público de pensiones sostenible y, a la vez, desarrollar los sistemas complementarios de capitalización. Durante su intervención en la jornada organizada por APD sobre El futuro de las pensiones, se ha mostrado contraria a que se presenten ambos sistemas como una disyuntiva: “No tiene sentido enfrentarlos, porque no son vasos comunicantes; el impulso a un sistema privado no afecta ni a la sostenibilidad ni a la generosidad de las prestaciones de las pensiones públicas”. Añade que el desarrollo del segundo pilar, que tan buenos resultados ha dado en otros países, “pasa por la negociación colectiva”, aunque para ello se necesite una base legal que “nos obligue a abrir esa puerta”.
Sobre el sistema público, señala que tiene tres grandes problemas o retos que afrontar. Afirma que hay uno evidente, del que siempre se habla, que es la demografía, con el aumento de longevidad y un impacto creciente. Pero apunta otros dos de los que no nos acordamos tanto: la productividad y la volatilidad de nuestro mercado laboral.
Para González de Frutos, la baja productividad de nuestro país es un factor de gran importancia para las pensiones, “porque la gasolina de la economía es el PIB, pero la correa de transmisión desde la economía a las pensiones es la productividad”.
El tercer elemento en la ecuación es la enorme volatilidad de mercado laboral: “En España se crean puestos de trabajo a buen ritmo en épocas de crecimiento; pero nuestro mercado destruye muchísimo empleo en cuanto se produce una crisis y eso tiene también una gran repercusión sobre el sistema público de pensiones”.
Teniendo todos estos factores en cuenta, se muestra convencida de que “necesitamos mucho diálogo y más cultura financiera para que finalmente nos atrevamos a entrar a fondo en estos temas. Los ciudadanos necesitan información transparente sobre estas cuestiones; y no la tienen”.
Finalmente, señala que es necesario acometer transformaciones para evitar que la mayoría del esfuerzo recaiga solo en unas generaciones, pero, advierte, “nos queda poco tiempo para hacerlas”.
La importancia del segundo pilar
Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, destaca que un modelo mixto entre el sistema público de pensiones y el desarrollo de planes de pensiones en las empresas es el más eficaz, tal como apunta la OCDE. Recomienda que se implemente de forma que sea casi obligatorio, porque “es la única fórmula que permitiría extender una prestación complementaria a la mayoría de los ciudadanos”.
Coincide con Pilar González de Frutos en que la longevidad es el mayor obstáculo para la sostenibilidad del sistema público de pensiones, pues “cada 10 años la esperanza de vida aumenta entre 1 y 1,5 años”. Es decir, que cada vez hay más pensionistas, con pensiones más altas y percibiéndolas durante más tiempo.
Insiste en la necesidad de que haya transparencia hacia los ciudadanos sobre la cuantía de sus futuras pensiones; algo que ya se aprobó en el Congreso de los Diputados en 2011, pero que sigue sin facilitarse a cada individuo. Lamenta, además, que el Pacto de Toledo acabara sin cerrar un acuerdo antes de las elecciones, porque “hemos desperdiciado una oportunidad más para definir cómo vamos a afrontar los próximos años para fortalecer el sistema”.
