Acuerdo de colaboración entre Aon y Devengo
Aon ha firmado un acuerdo de colaboración con Devengo, en lo que supone un paso más en el objetivo de Aon de aportar a las organizaciones soluciones que les ayuden a cuidar el bienestar financiero de sus personas.
Devengo permite que los trabajadores puedan cobrar la parte de salario que ya han devengado cuando lo necesiten, de forma instantánea y en cualquier momento del mes. De esta forma, el empleado podrá solicitar un anticipo de manera fácil y rápida, sin tener que dar explicaciones y pudiendo afrontar un imprevisto económico antes de fin de mes. Asimismo, Devengo eficientiza la gestión interna de anticipos en una empresa, liberando recursos y canalizando la gestión de anticipos a través de su tecnología.
Gemma Corte, directora de Flex Benefits de Aon, afirma: “En Aon concebimos el bienestar como un estado de equilibrio entre 5 pilares (bienestar físico, financiero, social, profesional y emocional), tanto para el empleado como para la organización. Hoy en día, nuestros clientes tienen una preocupación especial por cuidar de la salud financiera de sus personas, nos demandan soluciones alternativas, ágiles y basadas en la tecnología para lograrlo. Desde Aon les ayudamos a tomar las mejores decisiones, y estamos seguros de que esta nueva alianza con Devengo incrementa nuestra propuesta de valor”.
Según el broker, estos servicios, cada vez más demandados en el mercado, se sumarán al amplio abanico de soluciones que Aon ofrece a sus clientes en materia de bienestar: «Gracias a este acuerdo, las empresas podrán acceder a este servicio a través de las distintas plataformas de Aon e Inspiring Benefits, tales como BigBen, AonFlex, Portales de bienestar, Portales de descuentos, etc.., sacando de esta forma los empleados más partido, aún si cabe, a su salario».
Ciudades resilentes
Por otra parte, las ciudades y los municipios deben disponer de las capacidades y los mecanismos de gestión adecuados para poder gestionar, en caso de catástrofes, las infraestructuras críticas y sus interdependencias, con el objetivo de mejorar la resiliencia de las ciudades en la colaboración público- privada. Esta es la principal conclusión de la Tesis Doctoral “Guía de Gobernanza de las Infraestructuras Críticas Urbanas para Municipios Resilientes en el contexto del Cambio Climático”, que hoy se ha presentado en la Escuela de Ingenieros Tecnun de la Universidad de Navarra, coincidiendo con la firma del nuevo convenio de colaboración para la financiación de los trabajos de la Cátedra de Catástrofes de Fundación Aon España.
La investigación, realizada por la doctora Cinta Lomba y supervisada por las profesoras Leire Labaka y Josune Hernantes, se ha orientado a demostrar la importancia de disponer de las capacidades y los mecanismos de gestión adecuados para poder gestionar, en casos de crisis o catástrofes, las infraestructuras críticas y sus interdependencias, con el objetivo de mejorar la resiliencia de las ciudades.
Pedro Tomey, director General de la Fundación Aon, manifestó que «esta Tesis Doctoral es otro hito en las investigaciones y actividades científico-académicas en nuestra Cátedra de Catástrofes, que ya destaca por los progresos en el diagnóstico y la prevención de los desastres naturales o causados por el hombre, con el objetivo de anticiparnos a ellos, buscar respuestas a su impacto y soluciones sostenibles a sus consecuencias, siempre con especial atención a las personas más vulnerables».
La investigación propone un proceso guiado para que las ciudades puedan adoptar modelos de gobernanza que les permitan gestionar sus infraestructuras críticas, con el objetivo de ser más resilientes para afrontar los retos del cambio climático y garantizar en situaciones de crisis los servicios esenciales a la población en el corto y largo plazo. Se han identificado factores clave como la corresponsabilidad y el compromiso de todos los agentes -públicos, privados y sociales- en el desarrollo de la resiliencia; la importancia de la integración vertical y horizontal de las políticas entre los distintos niveles institucionales para garantizar la coherencia de las mismas; la flexibilidad y adaptabilidad del sistema de gobernanza; o la capacidad de innovar el marco tecnológico de las infraestructuras críticas y las ciudades, con el fin de afrontar los retos del cambio climático y transformarse hacia futuros modelos más sostenibles.
Como defendió la doctora Cinta Lomba, «se debe avanzar en el conocimiento acerca del impacto del cambio climático en las infraestructuras críticas, y es clave que las ciudades dispongan de instrumentos para desarrollar el compromiso y la gestión compartida para la mejora de su resiliencia».

