ARAG Inquilino, creado para solucionar los problemas de los arrendatarios
En los últimos años, la opción del alquiler ha ganado terreno como alternativa de vivienda y ya se sitúa casi al 25%, según datos de Eurostat. De hecho, España se aproxima a la media europea que está alrededor del 30%. A corto plazo, las previsiones indican que este año se parará la compra de viviendas, pero no así la demanda de alquileres residenciales. Con estos números hace falta, pues, poner el foco en los problemas que pueden tener las personas arrendatarias, puesto que en un contrato de alquiler se pueden producir situaciones de incumplimiento también por parte de la propiedad.
Algunos de los problemas más comunes a los cuales se enfrentan los inquilinos e inquilinas son la falta de realización de obras de conservación en la vivienda, la no sustitución de los electrodomésticos que finalizan su vida útil y obligar al inquilino a finalizar el contrato anticipadamente si la propiedad quiere vender la vivienda. Otra fuente de conflictos entre las partes es la fianza, cuando no se deposita en los organismos de vivienda de cada Comunidad Autónoma o no se devuelve al finalizar el contrato de alquiler sin que existan daños injustificados.
Las condiciones económicas del arrendamiento también constituyen un terreno abonado para prácticas que pueden producir incumplimientos contractuales como la petición de intereses abusivos por los retrasos en el pago de la renta mensual o de indemnizaciones contrarias a la ley cuando es la parte inquilina quien quiere dejar la vivienda anticipadamente. Entre las situaciones que también se dan se encuentran el no aceptar la recepción de las llaves por parte del propietario para evitar devolver la fianza, no hacer recibos cuando la renta de alquiler se paga en efectivo, actualizar la renta o repercutir gastos cuando no hay pacto expreso en el contrato, reclamar daños de la vivienda sin justificar que han sido ocasionados por el inquilino o, incluso, obligar a devolver la vivienda pintada.
ARAG Inquilino
Por estos motivos nace ARAG Inquilino, una póliza de Defensa Jurídica que ofrece la revisión y la redacción de documentos relacionados con el alquiler de la vivienda habitual (comunicaciones relacionadas con obras, reparaciones y mantenimiento del piso, ruidos, subida del alquiler, entrega de llaves…). Como se puede hacer el alta antes de la firma del alquiler, las personas aseguradas pueden tener asesoramiento desde el primer momento, incluso para revisar el propio contrato. También incluye la garantía de adelanto de la fianza en los casos que no se haga la devolución por la propiedad cuando está obligada a hacerlo.
En ARAG son conscientes que se pueden presentar situaciones más complejas relacionadas con posibles daños a los bienes dentro de la vivienda, daños a otros vecinos o vecinas, discrepancias en contratos de suministros y servicios (mudanzas o reparación de electrodomésticos, por ejemplo), seguros, etc. Para ayudar a resolver estas dudas y los posibles conflictos relacionados con estas cuestiones, ARAG Inquilino tiene una modalidad Plus que incluye la defensa de la responsabilidad penal, la defensa suplementaría de la responsabilidad civil y la relacionada con trámites administrativos.
