Cesce evalúa los retos geopolíticos para Europa en su conferencia anual
El nuevo orden internacional y el poder de la tecnología en el siglo XXI han sido los ejes centrales de la XVII Conferencia anual de Cesce, titulada ‘Seguridad económica en un mundo en conflicto’.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha inaugurado la conferencia y ha apuntado que “estamos ante el retorno de la geoeconomía en nuestro mundo” y ha asegurado que “estamos asistiendo a una mutación del orden económico mundial que está poniendo en duda algunos pilares fundamentales que hasta hace poco eran indiscutibles”.
Además, “la UE tiene todo lo necesario para liderar a nivel global, impulsar la agenda verde y mejorar la productividad”. Para ello, se muestra a favor de mantener una “actitud prudente y constructiva” ante los aranceles que imponga Estados Unidos, pero asegura que “la UE no va a ser ingenua. Europa tiene herramientas para defenderse y responder de manera conjunta”. Así, ha recomendado mirar hacia otros nichos de mercado como su propio mercado interior y zonas como Mercosur, México y Canadá.
Ante el aumento de la incertidumbre y la tensión geopolítica, Cuerpo ve necesario tener una visión estratégica de conjunto en materia de defensa en Europa, “con una red de seguridad financiera que reduzca nuestra dependencia de otras potencias”, ha recalcado.
Por su parte, el rector Internacional de IE University y presidente del Consejo de Administración de IE New York College, Manuel Muñiz, desarrolló la ponencia “Un nuevo orden internacional: tecnología y poder en el siglo XXI”, en la que ha afirmado que la transformación exponencial tecnológica y social está dando forma a las nuevas relaciones internacionales y que “se empieza a dibujar un cambio en la presencia de Estados Unidos en Europa”. Así mismo, ha asegurado que vivimos en una profunda transformación materializada por el “ascenso del totalitarismo” y por el “debilitamiento de la democracia desde el interior”.
Durante su intervención, Muñiz ha analizado los principales factores de este nuevo orden mundial que se está conformando basado en la rivalidad sistémica y el conflicto como motor de cambio. Además, habla de tres acontecimientos que dibujan una “democracia decreciente” como son el retorno de China a la centralidad del orden internacional; el revisionismo ruso, y los problemas en los procesos de democratización del mundo islámico.
Manuel Muñiz también ha hablado de la “implosión del orden desde el interior reflejada en el ascenso de los extremos en el espectro político”, y del “profundo cambio en el mercado laboral, con un descenso de la participación de las rentas del trabajo y un aumento de la desigualdad”.
Respecto al avance de la tecnología, Muñiz ha aseverado que la tecnología está jugando un papel fundamental en el cambio acelerado del mundo y “la comprensión de estos procesos de transformación tecnológica es fundamental para entender el proceso de cambio”. De esta forma, ha dado ejemplos de cómo la tecnología pudo anticipar las consecuencias de Covid en la economía o de cómo China está implementando un despliegue de capacidades de monitoreo para recoger información de los ciudadanos con la que “no van a tener que escuchar las preferencias de los ciudadanos, sino que las van a inferir a través de este monitoreo”.
Por su parte, el presidente ejecutivo de Cesce, Pablo de Ramón-Laca, ha señalado que “el mundo sigue estando interrelacionado de una forma que no tiene vuelta atrás” y ha apuntado que “estamos asistiendo a un cambio en las alianzas estratégicas conforme se desarrolla la pugna entre Estados Unidos y China”.
La “Seguridad económica” ha sido el tema central de la mesa redonda, moderada por la directora del Área de Cuenta del Estado de Cesce, Beatriz Reguero, en la que se ha debatido sobre los desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea en el actual marco geopolítico en el que la seguridad económica ha pasado a ser una prioridad.
Aquí, la consejera independiente de Enagas y directora general de Fundación ESYS, Maite Arcos, ha defendido el concepto de seguridad económica como “la capacidad de tomar decisiones en libertad, sin estar constreñido por nadie ni por nada. Evitar dependencia comercial o de otro tipo, influencia” y ha apelado a las energías renovables como vía para evitar la dependencia energética y avanzar hacia la descarbonización.
En este mismo sentido, el investigador principal del Real Instituto Elcano y catedrático de Economía Aplicada en la UNED, Gonzalo Escribano, ha manifestado que “hay que apostar por la diversificación a corto plazo y por la descarbonización, ya que no vamos a poder competir en gas y petróleo”, y ha señalado al hidrógeno verde como una oportunidad. “Para España es una gran oportunidad y tenemos que posicionarnos, pero no es la bala de plata de nuestra competitividad”, ha puntualizado.
Sin embargo, la profesora en las universidades Cunef e Instituto de Empresa y consejera independiente en empresas cotizadas, Silvia Iranzo, ha apuntado a que a pesar de que habría que seguir apostando por el hidrógeno verde, considera que “hoy por hoy no es viable, es excesivamente costoso”, aunque apuntó en la necesidad de avanzar en la agenda verde.
Los materiales críticos fue otro de los temas que salieron a la palestra. El investigador principal del Real Instituto Elcano, Enrique Feás, ha hablado del papel de los materiales críticos y estratégicos, dentro de los que están las denominadas «tierras raras» y ha recordado que no debemos tener en cuenta solo la existencia de estos minerales sino también su refino y ha pedido “no estar tan obsesionados con la existencia de materias primas, sino por la volatilidad de los precios”.
Por último, Maite Arcos ha hecho un llamamiento hacia la unidad de Europa y ha recordado que “Europa se crece en las crisis”.
