Cumplimiento y Buen Gobierno, claves en los seguros D&O
Por Ulysses Grundey, director de D&O y Riesgo Reputacional de Finex de WTW
Han pasado ya más de tres décadas desde la introducción del seguro de D&O en España. No fue hasta 1990, con la promulgación de la Ley de Sociedades Anónimas, cuando la actividad de los administradores y directivos comenzó a ser una profesión de riesgo que requería de una solución aseguradora. Desde entonces hasta ahora, la evolución ha sido imparable, con importantes cambios tanto en el marco jurídico, cada vez más exigente, como en el propio producto asegurador.
Las normativas y leyes que tratan de regularizar y profesionalizar la gestión de las empresas, como pueden ser los riesgos medioambientales, ciber riesgos o la protección de datos se han ido multiplicando en estas últimas décadas, lo que ha resultado en un campo de minas para los administradores y directivos. Asimismo, hoy en día es ya incuestionable la importancia de cumplir con las obligaciones y recomendaciones, tanto en materia de Cumplimiento como de Buen Gobierno. Pero no solo es relevante cumplir, sino creer en lo que hacemos y en su fin último. Tampoco debemos olvidar el esfuerzo personal y el coste económico que supone la realización de tareas regulatorias de todo tipo, tanto las propias de nuestros negocios, como las específicas de leyes y buenas prácticas, sin las cuales es inviable operar actualmente, tanto en mercados internos como externos.
El mercado asegurador no ha vivido ajeno a todos estos avances y ya desde la Ley de Sociedades Anónimas anteriormente mencionada, hasta la Ley de Sociedades de Capital en 2010 y la reforma del Artículo 31 bis del Código Penal en 2015, además de todos los instrumentos que rodean al Compliance, venimos observando un crecimiento destacado y una consolidación del seguro D&O, que se ha vuelto imprescindible para cualquier empresa, independientemente de su tamaño. El colofón ha sido la reciente aprobación el pasado 4 de marzo por el Consejo de ministros del Anteproyecto de Ley sobre el Canal de Denuncias, que regula la protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y lucha contra la corrupción. Se trata del primer paso para la trasposición de la Directiva 2019/1937 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2019, relativa a la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión Europea (UE). Tampoco podemos olvidar el paraguas que, para toda la actividad de Cumplimiento, ha supuesto la publicación de la ISO 37301.
A pesar de ello, el seguro de responsabilidad civil de administradores y directivos (D&O) ha vivido durante muchos años una existencia de “commodity”, como producto barato y de fácil adquisición. Sin embargo, con el endurecimiento del mercado de D&O en los últimos años y una siniestralidad en aumento agravada por el impacto económico de la pandemia, se ha producido un cambio de tendencia y esta modalidad de seguro, que trata de proteger el patrimonio de los gestores de una empresa, ha vuelto a las mesas de los gerentes de riesgo y a las agendas de los consejos de administración.
El motivo es doble. Por un lado, las aseguradoras han pasado de solicitar apenas un breve cuestionario y las últimas cuentas anuales, a pedir datos sobre el buen gobierno corporativo, revisar la política de ESG, los planes de continuidad de negocio, e incluso analizar quienes están en con consejo de administración. Por otro, la presentación y explicación del riesgo al mercado asegurador requiere de la participación de las personas que dirigen la empresa: desde el CFO, la gerencia de riesgo y el área de Recursos Humanos, hasta el comité de auditoría interna. Todos ellos pueden aportar su conocimiento para trasladar una imagen nítida del riesgo D&O al mercado asegurador y ayudar, así, a encontrar la mejor solución junto con el bróker de seguros.
Ahí es donde, por fin, se puede cerrar el círculo entre gerencia de riesgo y seguros: trabajando juntos de la mano, mejorando y mitigando el riesgo y haciendo más fácil la transferencia de riesgo.
Por concluir, el mercado asegurador especializado en coberturas para consejeros y directivos ha pasado de realizar una suscripción preferentemente financiera y basada en el resultado de las empresas como garante de una buena gestión, a considerar, además y de una manera esencial, la forma, el método y los recursos de todo tipo que las compañías dedican al cumplimiento, ya sea de forma obligatoria o voluntaria. La gestión ética y sostenible de las empresas es una realidad en este convulso primer cuarto del siglo XXI, y el vínculo entre políticas de cumplimiento de responsabilidades de los directivos y seguros D&O es ya inquebrantable.
