El 42,6% de los ciudadanos considera cambiar el coche propio por otras alternativas de movilidad
La transformación de la movilidad urbana ya es un hecho. Según una encuesta realizada por Prima Seguros, aunque se trata de un proceso gradual, cada vez más ciudadanos empiezan a considerar alternativas al modelo tradicional del coche en propiedad.
La encuesta revela que el 42,6% de los ciudadanos contempla cambiar su forma de desplazarse en los próximos años. Entre las opciones que ganan protagonismo figuran el transporte público (18,3%), el vehículo eléctrico (11,8%) y las soluciones de movilidad flexible como el carsharing o los servicios de suscripción (7,7%).
Predominio del coche en propiedad
A pesar del auge del discurso sostenible, una mayoría significativa —el 57,4% de los encuestados— declara que seguirá utilizando su coche en propiedad sin cambios. Esta cifra refleja el arraigo de la propiedad del vehículo como símbolo de comodidad en el día a día, especialmente en contextos urbanos y suburbanos donde la autonomía sigue siendo un factor decisivo.
Mayor planteamiento a usar transporte público
Frente a este modelo más tradicional, emergen tendencias que apuntan a una transición progresiva hacia formas de movilidad más sostenibles. Según el estudio, el 18,3% de los ciudadanos considera reducir el uso del coche privado en favor del transporte público. Este dato muestra una creciente concienciación medioambiental y una valoración más positiva de la red de transporte colectivo como alternativa eficiente y económica.
El coche eléctrico gana presencia
Otro dato destacable es que el 11,8% de los encuestados contempla la adquisición de un vehículo eléctrico como parte de su evolución personal hacia una movilidad más limpia. Este interés responde al crecimiento de la oferta de eléctricos en el mercado, los avances en infraestructura de carga y las políticas de incentivos y zonas de bajas emisiones en ciudades como Madrid o Barcelona.
Modelos flexibles, digitales y compartidos
En línea con las nuevas formas de consumo, un 7,7% de los participantes afirma que se inclina por soluciones de movilidad flexible, como el carsharing o los servicios de suscripción, que permiten disponer de un coche sin necesidad de adquirirlo en propiedad. Estas fórmulas combinan accesibilidad, ahorro y comodidad, especialmente para los usuarios urbanos o aquellos que no necesitan un vehículo a diario.
Además, un 4,8% menciona que valora el uso de plataformas bajo demanda como Uber, Bolt o Joinup. Estos servicios, accesibles desde el móvil y con disponibilidad inmediata, siguen ganando peso como opción de movilidad complementaria, especialmente entre los segmentos más jóvenes y digitalizados.
