El seguro de hoy, la tranquilidad de mañana
Por Carlos Herrera, administrador de Globalbrok
y miembro del Comité de Servicios EFPA
Sin el seguro, el mundo no se movería; las empresas no se arriesgarían a transportar sus mercancías si no recuperaran las pérdidas económicas en caso de un siniestro. En el ámbito de las familias, la gestión de nuestras finanzas y de nuestro patrimonio, el seguro siempre supone un reto de estabilidad. Los recursos para el ahorro no solo son la diferencia entre ingresos y gastos, ya que en la ecuación hay que contemplar necesariamente a los seguros, que son un paraguas para la previsión personal (los seguros de Salud, los de Vida, de Accidentes…) y para la protección patrimonial de nuestros bienes y propiedades.
La palabra “previsión” está muy vinculada con la contratación de un seguro. En la propia definición de “previsión” podemos ver la estrecha relación que existe con el “riesgo” y del mismo modo con la “planificación”, ya que cuando planificamos nuestras finanzas lo hacemos con un objetivo concreto para conseguir una meta. Y, en este escenario, es importante tener en cuenta la existencia de posibles situaciones que nos puedan poner en riesgo y que nos impidan alcanzar esos propósitos.
Es cierto que una parte fundamental de esa presencia de los seguros se argumenta de forma muy sencilla por la obligatoriedad del Estado, como es el caso de los seguros de Responsabilidad Civil para los vehículos. No obstante, existen muchas personas que optan por seleccionar otros seguros de forma voluntaria, como, por ejemplo, los seguros de Hogar con una cobertura más amplia que la estrictamente obligatoria en caso de estar hipotecadas.
Una muestra de la relevancia de los seguros en la economía española es su peso en relación con el PIB, siendo del 4,9% según el “Informe del sector 2022” de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSGP). Sin embargo, estamos por debajo de la media europea, con lo que España tiene un potencial de crecimiento.
En cuanto a las aseguradoras como empresas canalizadoras del ahorro para el futuro, podemos destacar que, sin lugar a duda, los españoles estamos avanzado hacia el modelo europeo donde el peso del ahorro a través de las aseguradoras es muy importante. Un factor relevante de esta mayor confianza en el ahorro gestionado por las aseguradoras es el papel de los mediadores de seguros y de los asesores financieros, que ayudan a planificar el ahorro para la jubilación de sus clientes con una amplia gama de productos que se ajustan a sus necesidades y con un servicio muy personalizado.
En numerosas ocasiones corremos el riesgo de pensar que una planificación financiera se ciñe a la toma de decisiones que tienen que ver con la gestión de nuestro ahorro y la inversión de este de cara a obtener la mayor rentabilidad de nuestro dinero para la consecución de un propósito determinado. A pesar de que eso es cierto, es decir, que las personas ahorramos e invertimos con el fin de alcanzar determinadas metas como la compra de vivienda, jubilación, estudios de los hijos, ocio, etc., la realidad es que la gestión y planificación de nuestras finanzas y patrimonios también debe tener en cuenta la posibilidad de que ocurran imprevistos que nos impidan o dificulten la consecución de tales metas.
En consecuencia, es oportuno que prestemos atención a ese “por si acaso“ con el objetivo de proteger tanto nuestro presente como nuestro futuro económico y el de nuestras familias. Y que mejor que dejarnos aconsejar por los mediadores de seguros, que suponen una figura fundamental entre los clientes y las aseguradoras, obteniendo cada día más protagonismo en el asesoramiento financiero para que tengamos unos servicios integrales que nos permitan tener mayor seguridad, especialmente para conseguir aumentar nuestros ahorros y alcanzando los objetivos de la planificación para nuestra jubilación.
