La preferencia por la diversificación eleva el peso de los ETFs en las carteras de las aseguradoras
Invesco ha presentado el informe ‘Invesco Global Factor Investing Study 2020’, elaborado en base a las respuestas de 238 inversores, de los 138 son institucionales, muchos de ellos, del segmento asegurador, que, de manera conjunta, gestionan alrededor de 25,4 billones de dólares. Una de las principales conclusiones es que los ETF se han convertido en una herramienta familiar y flexible para implementar estrategias dentro de la coyuntura actual.
De hecho, en torno a un 11% de su portfolio de activos está invertido en ETFs, por encima, incluso, de lo que incluyen en la actualidad los fondos soberanos (con un 9%). Según el informe, estos inversores institucionales permiten optar a estrategias que reducen, en momentos de incertidumbre, parte de la volatilidad que inunda los mercados como consecuencia de la crisis sanitaria global.
Más liquidez y flexibilidad
En general, afirman desde Invesco, la utilización de ETFs de factor investing está aumentando con fuerza a lo largo de los últimos meses, reemplazando factores implementados previamente a través de swaps u otros productos derivados. De hecho, según el estudio, un 60% de los inversores institucionales y el 67% de los inversores mayoristas usan ETF como parte de su implementación de factores, lo que representa un promedio del 14% y del 50% de las carteras de factores.
Una de las posibles explicaciones que indican desde la entidad para justificar el por qué existe, en apariencia, un mayor peso de los ETFs en las inversiones de las aseguradoras es porque parecen apostar por un incremento en el uso de la gestión pasiva en sus carteras además de por una lógica diversificación, algo habitual en momentos de mayores turbulencias en los mercados. Junto a todo ello, el carácter más líquido de los ETFs les otorga a estas entidades mayor flexibilidad para implementar cambios en sus estrategias gracias a disponer de una liquidez más elevada.
De hecho, tal y como recoge el informe, los ETF son especialmente valorados por los inversores por su facilidad de uso y por su precio. Para este tipo de aplicaciones beta «mejoradas» o «inteligentes», los inversores informaron que se sentían atraídos por productos transparentes basados en reglas que podrían cumplir mejor sus objetivos de riesgo-rendimiento que las asignaciones ponderadas por el mercado. Para estas aplicaciones, los ETF de factor se consideraron una buena herramienta para construir una cartera y administrar el riesgo, particularmente cuando se los compara con la opción más limitada de productos ponderados por capitalización de mercado.
Además, se señala que los ETF también se están utilizando ampliamente para implementar estrategias activas, que, a veces, reemplazan a los swaps y otros tipos de derivados, en los que los inversores valoran su liquidez y flexibilidad, así como el riesgo de contraparte reducido.
