La quiebra de la globalización
Por Javier García-Bernal, presidente de Apromes
La globalización de estos últimos cincuenta años ha sido la única revolución, no ideológica, que ha transformado el planeta. Sin embargo, esa transformación es consecuencia directa de las revoluciones demográfica e industrial, desarrolladas con fuerza a lo largo del siglo XX.
El autor del término globalización es el sociólogo francés Alain Touraine, siendo la forma más extrema de definir el capitalismo, y la economía en clave neoliberal. Hoy sin embargo, estamos pasando de un mundo globalizado a otro fragmentado; digamos que asistimos a tiempos donde obligatoriamente estamos reubicándonos dentro de nuevo orden y espacio, propiciado en gran medida por EEUU y China, potencias que siguen en la búsqueda de sus relaciones económicas, a través de bloques geopolíticos.
El término “friendshoring”, apareció en el informe de la Casa Blanca sobre resiliencia de las cadenas de suministro en junio de 2021. En definitiva, se trata de la priorización de las relaciones entre países, para la búsqueda de la estabilidad a largo plazo, pero debemos hacernos una pregunta: ¿qué papel juega Europa?
Según el profesor Paulo Portas, el viejo continente tiene dos problemas, el primero, que innova muy poco y el segundo, el demográfico, lo que va a suponer una necesaria revolución de la política de salud y de las pensiones. Es por lo tanto ahora, cuando debemos tener muy presente la fuerza y solidez de seguro.
En estos tiempos, el seguro se ha convertido en una necesidad social de garantía y seguridad personal en todos los ámbitos. Ese rol garantista, se debe asentar básicamente en la transformación digital, como eje estratégico del sector asegurador y, en la creación de productos acomodados a nuestros tiempos.
