Las nuevas tablas biométricas originarán una caída en los precios de Vida Riesgo de hasta el 30%
La DGSFP ha publicado la Resolución que regula las nuevas tablas biométricas sobre envejecimiento y fallecimiento, que sirven para el cálculo, principalmente, de los seguros de Vida y Decesos, una norma que el supervisor asegurador califica de «gran importancia para el cálculo de las primas y de las provisiones técnicas».
La aplicación, ya desde 2020, en las cuentas de estas nuevas tablas originará una fuerte caída de las primas en Vida Riesgo, por la mayor esperanza de vida de los españoles, que podría estar entre el 20% y el 30%, aunque la DGSFP matiza que el impacto será muy diferente en las diferentes entidades que operan en este ramo, ya que algunas han comenzado ya a actualizar sus provisiones, con lo que el impacto en su solvencia será menor, mientras que otras deberán asumir a partir de ahora el impacto completo de la nueva normativa.
En Decesos, donde las tablas que se están utilizando son especialmente antiguas, también se prevé una caída de precios, pero es más difícil de calcular su impacto por las grandes diferencias que existen entre los productos.
El tercer ramo más afectado será Vida Ahorro, especialmente Rentas Vitalicias, que deberá tener en cuenta en sus tarifas y provisiones el progresivo envejecimiento de la población.
Impacto de 1.800 millones
El impacto total que originará en el sector la aplicación de las nuevas tablas se cifra en unos 1.800 millones de euros, aunque su incidencia variará mucho de unas entidades a otras, en función de los ajustes que ya hayan hecho hasta ahora.
El regulador también ha aumentado el plazo de adaptación a las nuevas tablas de 3 a 5 años, para que su impacto económico en el sector sea progresivo. Aún así, en las cuentas de 2020 y 2021, las entidades deberán dotar ya, al menos, un 25% del impacto total que tendrá en sus cuentas la nueva medida.
Las aseguradoras deberán recoger cada año en su Informe Anual de Solvencia el impacto económico que las nuevas tablas les causarán.
La DGSFP recuerda que estas nuevas tablas no son de aplicación obligatoria para las entidades, pero que si utilizan otras tablas para sus cálculos actuariales, deberán justificar ante el órgano de control la validez y rigor técnico de estas tablas y el perfil especial de sus asegurados, para fijar sus tarifas y provisiones.
El supervisor insiste en que en la elaboración de estas tablas se ha invertido mucho tiempo y ha contado con la participación de las entidades. Asimismo, la Resolución incluye, en un ejercicio de transparencia, una Guía Técnica sobre cómo la DGSFP va a supervisar a las entidades ante esta nueva medida.
Por último, se crea una Comisión de Seguimiento para valorar la evolución del envejecimiento poblacional y actualizar las tablas, medida que deberá realizarse, al menos, cada 10 años. Las nuevas tablas no recogen el impacto que está teniendo en la mortalidad la pandemia de Covid-19, algo que deberá tener en cuenta la citada Comisión de Seguimiento.
