Los 10 caóticos días en los que hemos tenido que responder a la DGSFP
Por Jorge Campos, presidente de Newcorred
¿Eres mediador de seguros complementarios?, ¿Tienes cuentas separadas? Las preguntas a las que los corredores y corredurías hemos tenido que responder de urgencia a la DGSFP.
Con el fin de actualizar los datos de que disponen en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), el pasado 20 de abril, la casi totalidad del colectivo de corredores y corredurías de seguros registrados en dicho organismo hemos recibido un requerimiento en el que se nos daba un plazo de diez días para contestar sobre dos diferentes aspectos.
Así, por un lado, los receptores de esas cartas debíamos responder, en tan solo diez días, «si actuamos o no bajo la nueva figura de mediador de seguros complementarios», mientras que, por otro lado, una buena parte debía responder, además, sobre el aspecto de «si gestiona fondos de clientes y, en ese caso, si se dispone o no de cuentas corrientes separadas».
Incertidumbre del colectivo y movilización de asociaciones y colegios
Este envío masivo de cartas de la DGSFP el pasado mes de abril generó un gran desconcierto y una alarma general en los cientos y cientos de corredores y corredurías que las recibimos, pues no estaba muy claro cuál era su motivo al no haber precedentes de acciones similares anteriores y, tampoco esta del todo claro, cuál era la vía de respuesta a estas cartas.
Además, no todos los días se recibe un requerimiento del órgano supervisor dando un plazo de diez días para responder mediante “declaración firmada por el representante legal” a una serie de aspectos, lo que provocó, una lógica sensación de incertidumbre y nerviosismo en los que las recibieron. A esta incertidumbre de los que la recibieron se añadió, además, la de los que, sabiendo ya que era una acción “masiva”, a ellos, sin embargo, no les constaba haberla recibido. En estos casos su preocupación era de porqué, precisamente ellos, no la habían recibido… En definitiva, unos por qué ellos sí y otros por qué ellos no… dudas e incertidumbre general.
Ahora bien, la parte buena de todo esto ha sido, una vez más, la confirmación de la fortaleza e importancia que supone en nuestra profesión «no estar solo/a». Y digo esto, porque la primera reacción de todos los afectados -tanto los que la recibieron como los que no- fue contactar con su asociación y/o colegio e informar de ello. Esos «diez días caóticos», los teléfonos y los emails de las asociaciones de corredores y de los colegios de mediadores echaron humo, eran numerosas las llamadas y e-mails que recibíamos adjuntando estas cartas que les habían mandado la DGSFP a nuestros asociados, incluso, entre asociaciones de corredores nos llamamos esos días para intercambiar y compartir información lo más actualizada posible.
También cabe destacar positivamente la atención y predisposición de la Subdirección General de Autorizaciones, Conductas de Mercado y Distribución de la DGSFP que atendió y respondió a cuantas instituciones y organizaciones nos pusimos rápidamente en contacto con ellos para que nos aclarasen y explicasen los motivos de haber recibido estas cartas para poder trasladarlo a nuestros asociados, así de que nos facilitasen las vías de respuesta para poder ayudar a nuestros asociados en responder a las mismas en el plazo marcado, lo que hicieron desde el primer momento.
Además, en un breve espacio de tiempo, la mayoría de las diferentes asociaciones e instituciones colegiales teníamos ya preparado y a disposición de nuestros asociados, no sólo un comunicado explicativo del motivo de estas cartas y de las posibles vías de respuesta a las mismas sino, además, les habíamos distribuido diferentes plantillas con modelos de textos de respuesta para facilitar la labor.
Pero… una vez que ya ha finalizado esta acción, aún hay algunas preguntas en el colectivo de corredores: ¿Por qué ahora? ¿Realmente era ahora tan necesaria y urgente esta información? y, sobre todo… ¿Para qué?
Es cierto que un aspecto que no se ha terminado de aclarar del todo en esta acción es realmente por qué, de repente, buena parte del colectivo hemos tenido que responder con urgencia de “diez días” a estas cuestiones en un momento en el que, además, es sabido que estábamos todos volcados en otra obligación: la elaboración y presentación de la DEC de 2022, cuyo plazo finalizaba el día 30 de abril, curiosamente, justo el mismo día que terminaba el plazo de esos diez días para responder a estos requerimientos.
Además… ¿Realmente era tan necesario y urgente que el supervisor disponga ahora de esta información? ¿No se podía haber hecho esto un poco más adelante?
Estas preguntas nos siguen llegando estos días de miembros de nuestra asociación, pero nosotros no tenemos las respuestas. A no ser que fuera posible que esta información que se nos ha pedido a todos fueran datos que desde el supervisor habrían querido incluir ya este año en el estándar de la DEC, pero que, por la razón técnica que fuera, no les ha dado tiempo a incluirlos. De ser así tiene sentido y serán, entonces, unos datos a cumplimentar de manera estandarizada en la DEC a partir del año que viene, imaginamos.
Como conclusión, sea por la razón que sea, esto que nos ha vuelto un poco locos durante unos días a los corredores y corredurías – o al menos a buena parte- ha servido también para dos cosas claras: por un lado, como ya he dicho, para confirmar la importancia de «no estar solo/a» en esta profesión y reforzar el importante valor que juegan las asociaciones de corredores y colegios de mediadores como ayuda importante ante circunstancias como estas y, por otro lado, porque se supone que, en breve, por fin tendremos datos públicos de si de verdad hay en España «mediadores de seguros complementarios o no» y, lo que es más importante, si es que los hay, quiénes son.
