Sanitas muestra cuáles son los ciclos de FP sanitaria que responden a las demandas del sector
Sanitas resalta que la formación profesional (FP) en el sector sanitario está experimentando un auge significativo. Este crecimiento está impulsado por la necesidad de cubrir puestos especializados que respondan a las necesidades de una población cada vez más envejecida y a la introducción de las tecnología avanzada en el sector sanitario.
Según el informe Health at a Glance: Europe 2023, que registra datos hasta 2021, tanto el número de graduados en medicina en España (14,2 por cada 100.000 habitantes) como en enfermería (23 por cada 100.000 habitantes) se encontraban por debajo de las medias de la UE (de 17,5 por cada 100.000 habitantes en el caso de los graduados en medicina y de 44,3 por cada 100.000 habitantes en el caso de los graduados en enfermería).
«Conscientes de esta realidad, en Sanitas decidimos dar un paso hacia delante para crear nuestro propio centro de formación profesional, Sanitas Campus FP. Con ello, pretendemos ofrecer a los futuros sanitarios de nuestro país aquellas capacidades que van a necesitar para desarrollar su labor, centradas en la digitalización, las terapias innovadoras y la medicina preventiva, predictiva y con mayor participación del paciente», expresa Marisa Bermejo, directora de Sanitas Campus FP.
En el mercado laboral actual, los cuatro cursos de formación profesional ofrecidos por Sanitas Campus están diseñados específicamente para satisfacer la creciente demanda de necesidades específicas en el sector sociosanitario:
- Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE): el 95% de los hospitales privados tiene una necesidad media-alta de profesionales sanitarios como enfermeros y TCAE, según la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE). Los TCAEs desempeñan un papel crucial en el sistema de salud al asistir a enfermeras y enfermeros en la atención directa a los pacientes.
- Técnico en Atención a Personas en Situación de Dependencia: su demanda se debe principalmente al incremento de la población mayor y con discapacidades, quienes necesitan cuidados personalizados y de calidad, tanto en sus propios hogares como en los centros. Estos profesionales están capacitados para ofrecer apoyo integral que abarca desde asistencia física básica, hasta atención emocional y social, aliviando la carga de las familias y cuidadores principales.
- Técnico Superior en Higiene Bucodental: debido al auge por la preocupación por la salud bucodental, estos profesionales están cobrando cada vez más importancia, ya que realizan labores de prevención, promoción de la salud bucodental y apoyo en tratamientos dentales. Además, la tecnología avanzada también está irrumpiendo en la odontología, desarrollando técnicas y tratamientos mucho más precisos y demandados que necesitan ser supervisados por profesionales que cuenten con estos conocimientos.
- Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear: existe un avance continuo de las técnicas de diagnóstico por imagen y una creciente necesidad de diagnósticos precisos. Estos técnicos operan equipos especializados para la obtención de imágenes médicas y participan en procedimientos de medicina nuclear, jugando un papel crucial en la detección temprana y el tratamiento efectivo de diversas enfermedades.
Cómo afectan las olas de calor a la salud
Por otra parte, Sanitas pone de relieve que las olas de calor, cada vez más frecuentes, representan una nueva y preocupante amenaza que afecta tanto a la salud humana como al medioambiente. Estos fenómenos climáticos extremos pueden tener graves consecuencias para la salud. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las olas de calor son la principal causa de mortalidad relacionada con el clima.
En este contexto, según Copernicus, el programa de monitorización del clima de la Unión Europea, en la actualidad existe entre un 70% y un 100% de posibilidades de que el verano de 2024 sea más cálido de lo normal. Esta situación tendrá consecuencias significativas sobre la salud de las personas. La más inmediata es el riesgo de sufrir un golpe de calor.
«Los días de calor extremo pueden agravar los riesgos en personas con enfermedades crónicas como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares o las enfermedades respiratorias y pueden provocar lesiones renales aguda, en el sistema nervioso central y en el sistema músculo-esquelético (rabdomiólisis). Esto ocurre debido a que el aumento de temperatura se asocia a una respuesta inflamatoria sistémica, debido a la incapacidad del cuerpo para compensar la temperatura central y disipar el exceso de calor. La sobrecarga a la que se ve sometido el organismo al intentar enfriarse también afecta al corazón y los riñones», explica la Dra. María Andrea Castillo, médica de Familia del Centro Médico Sanitas Reina Victoria, de Madrid.
