Vetland Assistance ofrece una guía para cuidar a las mascotas durante el invierno
Con la llegada del frío, perros y gatos requieren cuidados especiales para preservar su bienestar. Por ello, desde Vetland Assistance, junto a el veterinario Carlos Soria, han recopilado las principales recomendaciones emitidas por el Consejo General de Colegios Veterinarios de España y los colegios autonómicos, que incluyen las siguientes pautas:
- Proporciona un entorno cálido y seguro: evita corrientes de aire y coloca camas aisladas del suelo con mantas. Los gatos buscan lugares elevados y soleados; facilítales acceso a zonas cálidas.
- Ajusta los paseos y protege del frío: reduce la duración en horas más frías y considera abrigos para perros de pelo corto o razas pequeñas. Limpia las patas tras el paseo para evitar irritaciones y posibles intoxicaciones por sal o anticongelantes. Podemos proteger sus cuellos con ropaje, puesto que, la humedad es mayor cerca del suelo y son propensos por el jadeo a contraer inflamación de amígdalas y tráquea debido al frío y la humedad.
- Alimentación y salud preventiva: consulta con tu veterinario sobre ajustes nutricionales: algunos animales requieren más energía en invierno. Mantén vacunas y desparasitación al día para prevenir enfermedades respiratorias y articulares.
- Hidratación y cuidado de la piel: el ambiente seco por la calefacción puede afectar piel y vías respiratorias. Ofrece agua fresca y considera humidificadores. Es recomendable no dejar que nuestras mascotas estén largos periodos próximos a fuentes de calor ya que su piel se puede ver afectada e incluso sufrir quemaduras leves. Algunos de ellos no son conscientes del daño de su piel hasta que necesitan atención.
- Atención especial a mayores y cachorros: son más vulnerables al frío y pueden presentar rigidez articular. Proporciona superficies antideslizantes y revisiones veterinarias periódicas.
- Ambiente húmedo: en días de lluvia recordar secar bien el pelaje, lo ideal es utilizar toallas para reducir en su mayoría la humedad y terminar el secado con secador. Sólo utilizar el secador puede resecar su piel y predisponer a problemas cutáneos. No olvidemos la zona entre los dedos y almohadillas, suele acumularse la humedad en las mismas y provocar sobrecrecimiento de microorganismos.
Desde Vetland Assistance recuerdan que «la mejor protección contra el frío es la prevención. Ante cualquier síntoma de hipotermia (temblores, letargo) acude al veterinario».
