Zurich y Marsh McLennan buscan reducir la brecha de ciberprotección y aumentar la resiliencia
Un nuevo informe de Zurich Insurance Group y Marsh McLennan destaca la necesidad crítica de una mayor implicación del sector público para reforzar la resiliencia de la sociedad en caso de que se produzca un ciberataque catastrófico.
El libro blanco, ‘Closing the cyber risk protection gap’, hace hincapié en la urgente necesidad de soluciones innovadoras para cerrar la brecha entre el riesgo y el seguro (en particular para las pequeñas y medianas empresas que a menudo no están aseguradas o están mal aseguradas), ya que la rápida evolución de las amenazas cibernéticas está superando la capacidad de los seguros tradicionales y las soluciones de gestión de riesgos para mitigarlas plenamente. En este sentido, el informe destaca el malware masivo y la interrupción masiva de la nube como ejemplos de incidentes cibernéticos que actualmente se consideran asegurables hasta un cierto nivel de pérdida financiera, y sucesos como el fallo de infraestructuras críticas, que generalmente se consideran no asegurables.
Según el informe, es necesario establecer un marco común para el intercambio de datos, una colaboración mayor y más significativa, y la innovación entre la industria de seguros y el sector público para ayudar a abordar esta brecha de protección, fortalecer la resiliencia y proteger a las sociedades y las economías de la escalada del panorama de las amenazas cibernéticas. Esto no sólo incluye los ataques de ransomware y las amenazas de los malos actores, citan ambas compañías, sino los cortes globales de TI y otros incidentes cada vez más interconectados.
Tal y como explican desde Zurich Insurance Group y Marsh McLennan, el nuevo marco incluiría incentivos sólidos como alternativa a una mayor regulación, métodos para medir el ciberriesgo catastrófico cuantificable y estrategias para gestionar el ciberriesgo no cuantificable mediante asociaciones público-privadas. Así mismo, el libro blanco afirma que estas medidas podrían ayudar a sostener la economía en general y crear capacidad para que el mercado de seguros apoye a la sociedad en un contexto de graves riesgos de acumulación financiera.
