Protección Familiar: la digitalización impulsa la nueva etapa del seguro de Decesos
El seguro de Decesos vive un momento de fortaleza sostenida en el mercado español. Con 22,3 millones de asegurados según datos de Unespa —lo que equivale al 45,6% de la población—, se ha consolidado como uno de los ramos más estables y relevantes del sector. Solo en 2024 alcanzó una facturación de 2.973 millones de euros, un 5,6% más que el año anterior, y los datos del tercer trimestre de 2025 mantienen esta tendencia con un crecimiento interanual cercano al 4%. Estas cifras reflejan un producto con una fuerte implantación cultural, pero también con una elevada capacidad de adaptación a nuevas realidades sociales y digitales.
La pandemia actuó como acelerador de esta evolución, reforzando la percepción de utilidad de un seguro que protege a las familias frente a los costes asociados a un fallecimiento. Sin embargo, el verdadero motor del crecimiento reciente no está solo en su función tradicional, sino en la transformación del seguro de Decesos hacia un modelo integral de Protección Familiar, que incorpora servicios “en vida” y herramientas digitales que amplían la propuesta de valor.
En los últimos años, en Occident hemos impulsado una evolución del producto, integrando servicios adicionales como asesoría jurídica, orientación médica telefónica, trámites online o testamento digital. Esta ampliación responde a un cambio social: los asegurados buscan soluciones globales vinculadas a su bienestar, su identidad digital y su legado personal. La digitalización, por tanto, ya no es un complemento, sino el eje vertebrador del nuevo seguro de decesos.
Occident es una de las compañías que apuesta con más fuerza por esta transformación. En este sentido, la aseguradora ofrece el servicio de Legado Digital, que permite al asegurado gestionar su presencia online mediante un testamento digital accesible 24 horas, decidir el destino de sus perfiles en redes, crear mensajes póstumos o incluso elaborar una biografía digital vinculada a códigos QR o NFC. Todo ello con funcionalidades adicionales como informes de huella digital, servicios de reputación online o herramientas de protección digital para familias y mascotas.
A esta cobertura se suma el Borrado Digital, orientado a la eliminación de la huella digital tras el fallecimiento, gestionando bajas en redes sociales, páginas web, blogs o cuentas de correo, y asegurando la protección de datos personales en un entorno donde la vida digital tiene cada vez más peso. En Occident, más del 60% de las pólizas actuales ya incluyen uno de estos servicios, lo que refleja una demanda creciente de protección digital en todas las etapas de la vida.
Esta modernización del ramo tiene una consecuencia adicional: contribuye a atraer a las generaciones más jóvenes, tradicionalmente más distantes del producto. Las nuevas coberturas, unidas a procesos de contratación completamente digitales, apps de autoservicio, atención omnicanal y servicios útiles antes del fallecimiento, están reposicionando el seguro de Protección Familiar como un producto relevante también para nuevos perfiles.
En paralelo, la digitalización está transformando la relación con el cliente y optimizando la gestión interna del ramo. La automatización de procesos, la personalización de la oferta y la mejora de la experiencia de usuario permiten ganar eficiencia y garantizar la rentabilidad..
El seguro de Decesos entra así en una nueva etapa: más digital, más completo y más alineado con las necesidades actuales. La Protección Familiar ya no se limita a un momento concreto de la vida, sino que se ha convertido en un acompañamiento integral para toda la familia.

