La RC y la incorporación de nuevas tecnologías en el sector de la construcción
Por Julia Torres, responsable del Departamento de RC de Asefa
Parece que el futuro de la construcción cada vez está más ligado con la digitalización y el uso de la tecnología en busca de la eficiencia, el ahorro y la mejora de los resultados. ¿A qué nuevos riesgos nos enfrentamos?
En los últimos años el sector de la construcción está experimentado una transformación vertiginosa. Todo ello es debido a la introducción de una serie de avances digitales que están aportando a esta industria importantes mejoras en sus procesos productivos que eran impensables hace años.
La innovación tecnológica en la construcción está generando en el sector asegurador tanto oportunidades como desafíos y una de las afectadas es la póliza de responsabilidad civil. En este ámbito se suscitan incertidumbres que se deben a diferentes factores entre los que se encuentran:
- Nos enfrentamos a riesgos desconocidos, ya que las nuevas tecnologías como la construcción modular, la impresión 3D de edificios, la metodología BIM, la realidad virtual y el uso de drones y software de inteligencia artificial, introducen métodos y materiales que no siempre han sido probados a largo plazo. Esto genera dudas sobre los posibles riesgos que podrían surgir, tales como fallos estructurales, defectos en materiales innovadores o problemas en la implementación de tecnologías automatizadas.
- Las aseguradoras podrían no estar lo suficientemente familiarizadas con los riesgos específicos asociados a estos avances tecnológicos, debiéndose formar en ellos y siendo necesario realizar cambios en las coberturas de sus pólizas para cubrir contingencias adicionales.
- Indudablemente, estas tecnologías nos van a ayudar a minimizar de forma importante la siniestralidad, puesto que serán capaces de prever problemas en obra que puedan dar lugar a siniestros indemnizables. Es muy probable que estos avances contribuyan a que se reduzca su frecuencia, pero también es posible que aumente la gravedad de los mismos.
- La industrialización puede ser un cambio de paradigma y ya es una realidad en muchos proyectos que aseguramos. Se trata de un reto y riesgo emergente que mejorará la siniestralidad patronal y las condiciones de trabajo, aunque puede dar lugar a siniestros en serie en lo que se refiere a la garantía de producto.
- La escasez de profesionales capacitados en el uso y aplicación de las nuevas herramientas tecnológicas puede desencadenar un aumento en la siniestralidad. Por ello, las empresas deberán apostar por realizar programas de formación y especialización para sus empleados.
- En los proyectos en los que se utilizan técnicas avanzadas, a menudo participan varios actores tales como desarrolladores de software, proveedores de tecnología y contratistas especializados. Esto complica la asignación de responsabilidades en caso de siniestro.
- A medida que las tecnologías evolucionan, también lo hacen las normativas y los estándares de construcción. Los cambios en las regulaciones pueden afectar a las coberturas de la póliza de responsabilidad civil obligando a éstas a adaptarse a los nuevos requisitos legales.
Hasta hace pocos años, el sector de la construcción ha venido siendo uno de los más tradicionales y reacio a la innovación al haber sufrido una profunda crisis generada por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Sin embargo, ahora nos encontramos en un momento en el que los avances tecnológicos y la transformación de los hábitos y expectativas de los consumidores obligan a las empresas de este sector a reinventarse.
Cada vez son más las constructoras que apuestan por introducir nuevas técnicas en sus modelos de trabajo que les permiten aumentar su productividad, optimizando recursos y mejorando el cumplimiento de plazos y calidad de sus proyectos. Se trata de un sector muy competitivo en el que las empresas deben esforzarse por estar a la última y no quedarse atrás. Por este motivo, en Asefa, como aseguradora especialista de la industria de la construcción, vamos de la mano de nuestros corredores y clientes para poder ofrecerles las mejores soluciones adaptadas a sus necesidades. Al conocerlas, no sólo podemos ofrecer productos más adecuados y competitivos, sino que también construimos relaciones de confianza a largo plazo, lo cual es muy necesario en un mercado como es el de los seguros.

