Responsabilidad Civil: Los nuevos desafíos de negocio en un escenario complejo
Por José Antonio Martín, director de Desarrollo de Negocio y Marketing de Markel España
Estamos viviendo un momento de gran incertidumbre en el tejido empresarial y, un entorno de preocupación y cambios para las pequeñas y medianas empresas y autónomos.
En España hay registradas en la Seguridad Social 1.2 millones de pymes, actualmente 40.000 menos que en 2019 (fuente Cepyme), antes de que empezará el impacto de la pandemia. Lamentablemente se prevé una intensa destrucción de tejido empresarial entre las empresas de menor dimensión debido a la mayor dificultad de estos perfiles profesionales para afrontar las crisis actuales y ajustarse a las nuevas condiciones de la demanda.
Las pequeñas y medianas empresas, pymes, juegan un papel fundamental en la economía española, basta con observar la composición del tejido empresarial español para darse cuenta de la relevancia que suponen, tanto en el PIB nacional como en la estabilidad social del país. Dicha tipología de empresas supone el 99,8% del tejido empresarial, aportando el 65% del producto interior bruto y empleando al 64% de los trabajadores del país. Teniendo una gran influencia sobre la economía y el bienestar social nacional.
En el colectivo de autónomos los datos tampoco son buenos, en los primeros meses de este ejercicio la pérdida porcentual se está situando en un 0,5% superior al mismo periodo del ejercicio anterior (fuente ATA), y la principal causa de baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) lo hicieron por cese de actividad.
Las pymes y autónomos se están viendo afectadas significativamente por los cambios estructurales en sus modelos de negocio en comparación con las grandes empresas y, aunque la pandemia, la guerra de Ucrania, la crisis en la cadena de suministros o la inestabilidad geopolítica, están teniendo graves consecuencias para todos los sectores, son las pymes y los autónomos los que lo están sufriendo de primera mano. Se requiere la necesidad de incrementar los esfuerzos y políticas para construir un conjunto empresarial más fuerte y competitivo, capaz de afrontar mejor las crisis futuras y nuevos retos y, poder mantener los negocios y familias.
Los autónomos y pequeños empresarios son cada vez más conscientes del riesgo al que se enfrentan en el desarrollo de sus actividades profesionales, y necesitan cubrirse de estos riesgos para proteger a sus empleados, negocios, bienes y patrimonio personal.
El seguro de RC está registrando crecimientos aceptables pese a la situación que atraviesa el tejido empresarial del país. Algunas modalidades, como la RC D&O y la RC Profesional, están experimentando un endurecimiento de primas y condiciones principalmente para las empresas con facturación media-alta en ciertos sectores de actividad, debido al incremento de la siniestralidad tanto en frecuencia como en intensidad, los cambios normativos, la actuación de los tribunales, la insuficiencia de primas en algunos segmentos y en consecuencia condiciones del mercado reasegurador, aunque sigue habiendo capacidad suficiente y están entrando nuevos aseguradores en el mercado. Estas preocupaciones no eclipsan las buenas perspectivas y posibilidades de crecimiento sobre el ramo de responsabilidad civil.
Por tanto, el ramo de RC continua en la senda del crecimiento moderado, demostrando que sigue siendo un seguro solvente y rentable. El seguro está sabiendo acompañar a las empresas ante su nueva realidad económica, manteniendo una respuesta aseguradora especializada y con solvencia suficiente para afrontar la siniestralidad.
Este vínculo del ramo de RC con la evolución del tejido empresarial español se puede concluir que este seguro vive un momento prometedor y con importantes oportunidades de desarrollo. El cierre de negocios y la reducción de profesionales autónomos en activo afecta directamente al mercado potencial, pero, también el entorno de incertidumbre actual provoca una mayor concienciación sobre los riesgos a los que se exponen las empresas y profesionales, en todas las variantes del seguro de RC: D&O, Profesional y RC General.
Es previsible que la reducción del PIB traiga reducción de la facturación de algunas empresas, así como el cierre de empresas pequeñas, provoque un impacto negativo en la reducción de las primas medias y anulaciones de cartera. Además, se prevé consecuencias también negativas en ramos como RC de directivos y consejeros a consecuencia del riesgo sobrevenido por situaciones de insolvencia de las empresas. Esta situación de crisis puede llevar además a una reducción de costes que afecte a las políticas de prevención y gerencia de riesgos imprescindible para una gestión solvente y con garantías para el buen desarrollo de su actividad.
Las empresas y profesionales deben ser conscientes al riesgo al que se exponen en el desarrollo de sus actividades implementando programas de seguros para mantener los niveles de protección y gestión del riesgo adecuados, incluyendo su protección en materia de medio ambiente. Por otro lado los aseguradores pondremos el foco en la calidad del riesgo y el criterio técnico en las suscripción, siendo muy importe la búsqueda del equilibrio de las primas acorde al riesgo que se asume. Seguir esta línea de suficiencia de primas permitirá dar continuidad al aseguramiento de determinadas actividades, especialmente en el segmento de RC Profesional.
Como conclusión, a continuación, se identifican las principales tendencias y oportunidades que pueden impulsar al desarrollo del ramo de RC a corto y medio plazo:
- Crecientes posibilidades de desarrollo. La oferta se ampliará y personalizará ante las nuevas demandas y necesidades aseguradoras consecuencia de las nuevas actividades profesionales y empresariales, y cambios socioeconómicos. Será más eficaz y con mayor rigor técnico.
- Estará influenciada por los nuevos riesgos emergentes derivados de los importantes avances: tecnológicos, comercio electrónico, digitalización, sostenibilidad, medio ambiente, teletrabajo, ciberseguridad, internacionalización, etc… El seguro tendrá que ir evolucionando a la par de los avances y de la nueva realidad de la sociedad y la economía.
- El mercado exigirá una respuesta integral. Se demandará una transformación en la oferta con nuevas propuestas y productos modulares que permitan al cliente seleccionar los riesgos que quieren cubrir, temporalidad y canales de oferta. Las aseguradoras deberán revisar los condicionados de sus productos, tanto a nivel comercial, técnica y legal, para adaptarlos a la nueva realidad
- La industria aseguradora deberá avanzar en el uso del big data para mejorar los productos ofrecidos y rentabilidad.
- Oportunidad de negocio. El 8% de las pymes españolas no cuentan con la protección del seguro. El 54,4% de las pymes españolas cuentan con un seguro de RC, convirtiéndose así en el tipo de cobertura más contratada entre las pequeñas y medianas empresas (fuente KPMG).
Para que nuestro sector asegurador se reconozca por el cliente pyme y autónomo como un elemento clave para disminuir su exposición al riesgo y así garantizar su continuidad en el desarrollo de sus actividades ante cualquier imprevisto, debemos olvidarnos de la guerra de precios y centrarnos en el cliente, facilitándoles una mayor cobertura, dándole una excelente calidad de servicio, principalmente en el siniestro, pero con la prima suficiente. El seguro es importante que responda para poder estar junto a nuestros asegurados cuando lo necesitan y, por la reputación del sector asegurador. La solución siempre pasa por la escucha activa y la innovación.
Cuando pensamos en la utilidad de los seguros de responsabilidad civil, es normal que pensemos que continuará siendo el mejor instrumento de protección del tomador y de los asegurados, pero no olvidemos que también lo es de la sociedad y de los jueces al ser una herramienta de justicia social. Al fin y al cabo, de eso trata este seguro. Como establece el Código Civil, cualquier persona física o jurídica es responsable de reparar los daños que cause a terceros, y mediante el seguro de RC el asegurado protege su patrimonio, ya que será una aseguradora la que responda de sus responsabilidades.


