El gran impacto de los seguros cinematográficos
A pesar del éxito de plataformas de distribución de vídeo en línea como Netflix, Amazon Prime o Disney Plus, muchos cinéfilos siguen considerando a las salas de cine como el lugar donde ver los grandes estrenos. Por otra parte, espectadores ocasionales disfrutan saliendo de casa para disfrutar de algunas de sus películas favoritas en la pantalla grande.
Las necesidades del sector
El éxito de ambas formas de disfrutar del séptimo arte beneficia a un sector que nunca pasa de moda y que no solo depende del éxito en taquilla en salas como las de AMC, que vuelven a ser fuertes en bolsa, también incluye a todo un equipo de profesionales que, en mayor o menor medida, tienen un gran impacto en el producto final. Como en toda actividad profesional, tanto los trabajadores como los proyectos en sí necesitan seguros que se adapten a sus necesidades y no pongan en riesgo las producciones cinematográficas.

Kyoto Eigamura by eerkmans, on Flickr «Kyoto Eigamura» (CC BY-ND 2.0) by eerkmans
Da igual que se trate de una gran producción o una película de bajo presupuesto, cualquier incidente puede arruinar el proyecto debido a la falta de fondos para cubrir los gastos de sucesos inesperados. De accidentes a daños en el equipo o incluso incidentes tras el estreno de la película como problemas de derechos de imagen o denuncias por daños o difamación, los seguros son indispensables para garantizar el éxito de un sector que cuenta con miles de empresas que emplean a cientos de miles de trabajadores.
La tragedia de Rust
Recientemente, la tragedia acontecida en el rodaje de Rust ha resultado en una serie de demandas contra el actor Alec Baldwin, que sostenía el revolver en el momento del incidente, el productor y otros dos miembros de su equipo. Obviamente, el rodaje se canceló debido a la seriedad de los eventos que resultaron en la muerte de la directora de fotografía Halyna Hutchins.

«Alec Baldwin» (CC BY-SA 2.0) by Gage Skidmore
Si bien las grandes estrellas pueden permitirse contratar a los mejores equipos de abogados, otros miembros del equipo no cuentan con los millonarios salarios de sus compañeros en pantalla. Por eso, un buen seguro cinematográfico debería cubrir a estos profesionales en casos de accidentes o demandas como a la que se enfrentan los dos técnicos de Rust. Hubiera negligencia o no, necesitan acceso a un buen equipo de abogados para enfrentarse a una demanda millonaria.
La película más accidentada de la historia
Sin llegar al extremo de Rust, ya que ningún miembro del equipo falleció como consecuencia de la grabación, hay otra película que se lleva la palma como la película más accidentada de la historia o la película imposible, El hombre que mató a Don Quijote del famoso director y ex miembro de Monty Python Terry Gillian. El rodaje se inicio en 1998 y estuvo plagado de accidentes de todo tipo que afectaron a actores, miembros del equipo técnico e incluso daños en el equipo audiovisual, como cámaras, focos e incluso vehículos.
La falta de un seguro apropiado que cubriera esta miríada de catástrofes ocasionó problemas financieros que resultaron en la cancelación del proyecto. Por si fuera poco, el director lo intentó hasta en otras 7 ocasiones hasta que finalmente pudo estrenar la cinta en el 2018. Todo un éxito y muestra de tenacidad de un Gillian que, sin duda, ha descubierto la importancia de los seguros cinematográficos.
