Las aseguradoras podrán comercializar los nuevos productos europeos de ahorro con ventajas fiscales
Un grupo de países europeos, entre los que se encuentra España, se ha unido en una nueva iniciativa para impulsar la canalización de un mayor ahorro hacia la economía del continente, mientras la región busca acelerar la integración y profundización de sus mercados de capitales.
El ministro de Economía francés, Eric Lombard, o su homólogo español, Carlos Cuerpo, han ratificado en París un acuerdo para la etiqueta «Finance Europe», que se aplicaría a ciertos productos dirigidos a inversores minoristas.
La iniciativa forma parte de un esfuerzo por profundizar los mercados financieros de la región, mientras la Unión Europea intenta desbloquear su plan, vigente desde hace una década, para una unión de los mercados de capitales. Con un margen de gasto fiscal limitado en gran parte de Europa, atraer a los ahorradores es clave para financiar la economía e impulsar la competitividad de la región.
Francia, España, Portugal, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos y Estonia son los primeros países en sumarse a la iniciativa, que se produce en un contexto de guerra comercial global que ya ha impulsado la reasignación de capitales. Para optar a la etiqueta «Finance Europe», los productos de inversión deben tener al menos el 70% de sus activos en el Espacio Económico Europeo, principalmente en renta variable. Además, deben incluir un incentivo para la inversión a largo plazo, como un periodo de inmovilización.
Cada país decidirá por separado sobre los posibles incentivos fiscales para los productos de ahorro bajo la nueva etiqueta, que será distribuida por bancos, gestoras de activos y aseguradoras.
El sello «Finance Europe» es el primer proyecto que se pone en marcha en el marco de la propuesta española del Laboratorio Europeo de Competitividad (LAB), que tiene como objetivos acelerar la integración del mercado único y ayudar a las empresas. El LAB fue lanzado por el ministro Carlos Cuerpo y varios de sus homólogos el pasado mes de marzo en Bruselas.
Finance Europe
El sello Finance Europe ofrece una solución fiable, ayudando a los ahorradores a identificar productos de inversión que apoyan directamente la financiación de la economía real europea. Para obtener el sello, los productos financieros etiquetados como “Finance Europe» —ya existentes o de nueva creación— deben cumplir tres criterios acumulativos: una asignación de cartera con al menos el 70% de los activos invertidos en empresas europeas; un horizonte mínimo de inversión de 5 años;
y una parte sustancial invertida en renta variable, sin garantía de capital permanente, para fomentar la inversión productiva y contribuir así al crecimiento económico. La mayor participación de los ciudadanos en los mercados de capitales permitirá también que los europeos ahorren de manera más eficiente. Adicionalmente, y en el marco de la normativa de cada país, los productos que tengan esta etiqueta podrán beneficiarse de incentivos fiscales para aumentar su atractivo entre los inversores.
El sello se implementará de forma simple y descentralizada: bancos, aseguradoras e intermediarios financieros podrán ofrecer productos de ahorro etiquetados siempre que cumplan con el marco común aprobado. Las autoridades nacionales competentes supervisarán el cumplimiento de estos requisitos, garantizando la transparencia y la credibilidad del sello.
En la presentación de la iniciativa en París, el ministro Carlos Cuerpo ha puesto en valor el lanzamiento del sello “Finance Europe», señalando que “es un instrumento pionero, más necesario que nunca, para movilizar recursos privados que nos permitan hacer frente a los retos a los que nos enfrentamos a nivel de la Unión. Además, nos va a permitir seguir avanzando en otras iniciativas concretas para movilizar el ahorro de los ciudadanos y generar recursos para financiar proyectos estratégicos de empresas europeas».
En este sentido el ministro de Economía, Comercio y Empresa ha propuesto a sus homólogos seguir trabajando, en colaboración con la Comisión Europea y otros organismos e instituciones internacionales, en iniciativas que permitan avanzar en las prioridades de la Unión Bancaria y del Mercado de Capitales, como son una mayor participación de los ciudadanos en los mercados de capitales; facilitar el acceso de las empresas, especialmente de las pymes, a la financiación; armonizar la legislación europea y eliminar barreras o impulsar la educación financiera de los ciudadanos.
