Fundación AXA impulsa la exposición ‘¿Pudo evitarse la tragedia del Titanic?’
Madrid acoge desde hoy ‘¿Pudo evitarse la tragedia del Titanic? La importancia de la prevención’, una exposición impulsada por la Fundación AXA, la Comunidad de Madrid, Fraternidad Muprespa y el Parque de las Ciencias de Granada, que conmemora los 110 años del suceso. En el acto de inauguración estuvieron presentes, entre otros, Alfredo Timermans, viceconsejero de Empleo de la Comunidad de Madrid; Josep Alfonso, director general de Fundación AXA; Rosa Menchén, jefa de Área de Conocimiento y Cultura Preventiva del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST); Silvia Marina, directora general de Trabajo y Gerente del IRSST; Natalia Fernández, subdirectora general de Prevención, Calidad y Comunicación de Fraternidad Muprespa; y Antonio José Millán, comisario de la exposición y director de la Cátedra AXA de Prevención de Riesgos.
La exposición, que alberga la sede del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Comunidad de Madrid y que muestra objetos de época ligados a aquel acontecimiento, hace un recorrido por la cadena de factores y fallos técnicos y humanos que ocurrieron la fatídica madrugada del 14 al 15 de abril de 1912. También advierte de cómo podría haberse evitado con la aplicación de la actual Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
«Es importante hacer hincapié en que terribles sucesos como el del Titanic, o catástrofes de otro tipo, sirven siempre para evitar y prevenir tragedias futuras. Los expertos que analizan las causas trasladan ese conocimiento a cambios en la legislación, los procesos productivos o los protocolos de emergencia, evitando que vuelva a suceder y salvando vidas», ha asegurado Alfonso.
El viceconsejero de Empleo de la Comunidad de Madrid agradeció a Fundación AXA, al Parque de las Ciencias de Granada y a Fraternidad Muprespa «la organización de exposiciones divulgativas, como esta, que refuerzan la cultura preventiva en toda la sociedad».
El trayecto expositivo analiza, entre otros, comportamientos tan importantes como el del vigía aquella noche, el marinero Frederick Fleet, que por diversas causas no poseía prismáticos cuando desempeñaba su labor en el ojo de halcón del buque. Este hecho hizo que cuando avistara la gran sombra del iceberg frente a la proa fuera demasiado tarde, y apenas tuviera tiempo de dar tres campanadas de aviso y comunicarse al límite con el puente de mando por el interfono. De haber utilizado los prismáticos, el vigía hubiese avistado a mayor distancia el iceberg, y el buque hubiese podido virar esquivando el choque.
La muestra también quiere rendir su particular homenaje a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en 2020 cumplió su 25 aniversario, y que recoge la necesidad de que los trabajadores cuenten con equipos adecuados a su puesto para desempeñar sus funciones. Una circunstancia que no se dio aquella fatídica noche.
Además de objetos y paneles explicativos, el visitante puede ampliar mediante Códigos QR instalados en el recorrido de la muestra detalles complementarios de interés. La exposición cuenta con una simulación interactiva con las distintas maniobras alternativas que pudo haber realizado aquella noche el buque para evitar la colisión con aquel gran bloque de hielo, y las consecuencias que el resultado que cada una de ellas hubiesen provocado.
La muestra cuenta también con un programa específico dirigido a escolares con el fin de fomentar entre los más jóvenes la cultura de la prevención.
