Retrasar la jubilación y compatibilizar pensión y trabajo, claves para desarrollar el talento senior
El Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre ha presentado el II Mapa de talento sénior, que busca conocer la evolución reciente pero también la situación actual del talento sénior en España en comparación con la Unión Europea con el objetivo de poder obtener conclusiones y alguna recomendación. Un trabajo que ha sido realizado y coordinado, respectivamente, por los profesores Rafael Puyol, Alfonso Jiménez e Iñaki Ortega.
Cuatro son las partes principales del nuevo Mapa de talento sénior. En primer lugar, el contexto demográfico de Europa. El segundo y tercero capítulos analizan el mercado laboral de los séniores europeos mediante el trabajo por cuenta propia, el trabajo autónomo y el emprendimiento. La última y cuarta parte está dedicada a estudiar cada uno de los siete países, destacando buenas prácticas empresariales de gestión del talento sénior, además de testimonios de otras tantas personas directivas.
Del estudio se extra que la pirámide laboral de los países europeos seleccionados (Alemania, Francia, Italia, España, Polonia, Suecia y Portugal) tiene menos jóvenes, una proporción notable de inmigrantes, más mujeres y sobre todo más personas mayores. Hay y habrá menos jóvenes, pero sus tasas de desempleo mejorarán, lo cual es importante en países, como España, donde la desocupación de los jóvenes alcanza todavía fuertes proporciones.
También se desprende que crece el número de activos sénior desde 2008 debido al proceso general de envejecimiento y al alargamiento de la vida laboral, siendo la población activa de mujeres la que crece más frente a los varones; aumenta la población activa sénior en el total de la población activa; y existe una fuerte concentración de los activos en el grupo de 55 a 59 años. A partir de los 60 años las tasas caen significativamente y de manera muy fuerte en el grupo de 65 a 69 años.
En lo que respecta al empleo, es decir, las personas sénior europeas asalariadas o que tienen un puesto de trabajo por cuenta ajena, muestra que los índices de empleo masculinos son superiores a los femeninos en todos los grupos de edades y en todos los países. Aunque durante estos años aumenta más el empleo sénior femenino que el masculino, lo cual ayuda a reducir la brecha entre sexos.
El nivel educativo de los séniores ha ido mejorando con el paso del tiempo. En la mayoría de los países predominan los trabajadores con nivel intermedio de estudios, salvo España y Portugal donde el grupo mayoritario solo tiene estudios básicos. A excepción de estos dos países y también Italia, el resto tiene porcentajes de séniores con formación terciaria superiores a los que solo poseen estudios básicos.
Los séniores desarrollan su trabajo en cinco actividades principales: las actividades industriales, el comercio, la administración pública, la educación y las actividades sanitarias y de trabajo social. Por el tipo de dedicación, los datos son rotundos: entre el 70 y el 90% de los ocupados sénior desarrollan su actividad a tiempo completo.
Así, la presencia de los séniores en el mercado de trabajo es excelente en el norte (Suecia). Buena en algunos países de la Europa Central (Alemania). Peor en Polonia y en el sur de Europa que, sin embargo, recuperan distancia con los dos líderes. En la Europa Central y Occidental Alemania tiene mejores cifras que Francia, y en el sur Italia progresa más rápido que España y Portugal.
Además, el trabajo muestra que España tiene la mayor tasa de desempleo sénior junto a Italia. Somos el país con más paro femenino de mayores y, junto a Portugal, los que tenemos el mayor número de empleos con baja cualificación. La distancia en tasas de actividad y empleo entre nuestro país y el líder, Suecia, es siempre de dos dígitos.
Por último, el informe pone especial foco en España para destacar el camino que nos queda por recorrer para alcanzar, por ejemplo, las cifras de los suecos en sus tasas de empleo con un 85% de los séniores (55-59 años) frente al 65% de los españoles, que permitirían ganancias medidas por el PIB de entre cinco y diez puntos. La parte positiva para nuestro país son los buenos datos del trabajo por cuenta ajena y el emprendimiento. La selección de las buenas prácticas corporativas españolas se ha desarrollado a través de un proceso más sofisticado que en el resto de los países de la muestra, ya que además de las fuentes disponibles se ha recurrido a un grupo enfocado de expertos que ha seleccionado empresas ejemplares en cuatro ámbitos. El resultado son empresas de sectores tan diferentes como: del gran consumo, El Corte Inglés; de las telecomunicaciones, Cellnex; de los seguros, Mapfre, y de la moda, Adolfo Domínguez.
Finalmente, el catedrático español Íñigo Sagardoy aporta algunas claves para superar el estadio actual a través de cambios legislativos para retrasar la edad de jubilación, compatibilizar pensión y trabajo, penalizar jubilaciones anticipadas, pero también el reconocimiento de derechos de igualdad generacional o la formación obligatoria para la recualificación profesional.
