Ignacio Mariscal (Reale): «La digitalización va a tener un impacto de 360˚ en el sector asegurador»
El consejero delegado de Reale, Ignacio Mariscal, ha participado en la jornada sobre sostenibilidad y digitalización que ha organizado el diario Expansión en Cataluña con motivo de su 35 aniversario. En su intervención, Mariscal ha apuntado dos retos principales a los que se enfrenta el sector asegurador ante los cambios que ha acelerado la pandemia: «la búsqueda permanente de la eficiencia y la adaptación de la revolución tecnológica a nuestra industria».
Señala que el seguro tendrá que ver qué asegurará en el futuro, porque «en pocos años, por ejemplo, ya no serán las personas quienes conduzcan los coches, así que entiendo que la digitalización va tener un impacto en el sector de 360˚«.
Por otra parte, ha puesto de relieve la gran reacción que ha tenido el seguro desde que se desató la pandemia, «pasando a teletrabajar y siendo operativo desde el primer minuto, porque los siniestros seguían produciéndose, especialmente en ramos como los de Salud y Decesos, que tuvieron picos de actividad muy altos». Además, destaca el hecho de que el sector, en esta situación excepcional, no solo ha sido capaz de seguir prestando el servicio que se esperaba, sino que «ha obtenido beneficio y ha generado empleo en este periodo».
Mariscal considera que el teletrabajo, con modelos híbridos, ha llegado para quedarse y que esto tendrá una gran influencia en una nueva forma de gestionar el talento. En este ámbito, apunta tres consecuencias que va a dejar la pandemia:
La primera es que, de una manera también híbrida, por diversos canales, «la comunicación entre las personas de la organización se va a incrementar mucho; esa ha sido nuestra experiencia durante este último año». La segunda, que tendrá que haber «una gestión mucho más flexible» por parte de los mandos y los empleados. Y la tercera, que será necesaria «mayor responsabilidad en el desempeño de sus funciones tanto de directivos como de empleados».
Sin embargo, el consejero delegado de Reale reconoce que ese nuevo modelo híbrido «me preocupa; todavía no soy capaz de imaginarlo, porque no tenemos todavía unas reglas» que definan claramente su funcionamiento.
