Unespa califica de «miope» el planteamiento sobre la previsión social complementaria de España
La presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, ha participado hoy (29 de abril) en el encuentro ‘La previsión social complementaria en los Pactos de Toledo y en los PGE de 2021’, organizado por la Universidad de Barcelona. La titular de Unespa, al referirse a la previsión social complementaria ha afirmado que es una necesidad y una oportunidad para España. En ese sentido, vincular la previsión social complementaria con los Presupuestos Generales del Estado para 2021 responde una una visión a corto plazo, a diferencia de la apuesta de Unespa que se dirige al largo plazo: «El planteamiento a corto plazo sobre la previsión complementaria que ahora mismo tenemos en España es, por supuesto, cortoplacista; pero también miope, lo cual quiere decir de visión limitada».
Según González de Frutos, «se nos ha reducido muy significativamente el impulso fiscal al ahorro individual; esto se hace con el argumento de que ese impulso fiscal se va a desplazar a la previsión colectiva. sin embargo, ni los dos actos se hacen simultáneos, con lo que hoy tiene el español medio es sólo la reducción, y no la impulsión; ni, lo que es más grave, se ha tenido en cuenta que, desde el punto de vista fiscal, previsión individual y previsión colectiva son, como poco, vasos comunicantes imperfectos, porque hay colectivos que no pueden sustituir una por otra porque carecen de la célula llamada empresa para ello; y, por lo tanto, se está dejando a un colectivo muy nutrido de españoles hueros de apoyo a la hora de construir un diferimiento de rentas racional».
En materia de Pensiones, ha continuado González de Frutos, «cada vez que nos despertemos, el dinosaurio todavía estará ahí. y, en el caso de España, además, va a ser un dinosaurio especialmente grande. Quiero con ello decir que España, las economías mediterráneas en general, deberíamos asumir que, exactamente igual que un país que, por ejemplo, basara gran parte de su economía en la explotación de recursos madereros debería ser un país especialmente atento a las cuestiones de la sostenibilidad ambiental, lo que nos toca a nosotros es ser especialmente sensibles a lo asuntos ligados al gasto social, muy particularmente el gasto social ligado a la vejez. esta afirmación mía, que yo creo incontestable a la luz de este mapa, contrasta con el hecho, evidente por lo menos para mí, de que nosotros hemos hecho exactamente lo contrario. somos más renuentes que casi cualquiera de nuestros vecinos a reformar nuestro sistema, y mucho más lo somos a repensarlo, que es lo que realmente deberíamos hacer. No estamos sintonizados con nuestra propia realidad».
«Por mucho que el sistema de reparto tenga muchos defensores, la verdad es que tiene pocos perfeccionadores. En diversos países de nuestro entorno, por poner un ejemplo, hace años que los ciudadanos disponen de mecanismos diversos para tener un conocimiento aceptable de sus perspectivas de pensión; mientras que en España, esos sistemas de transparencia siguen siendo manifiestamente mejorables, a pesar de que dicha mejora es un compromiso que figura en un texto legal que, fíjense en el dato, tiene ya una década de antigüedad», ha señalado la presidenta de Unespa.
Asimismo, ha añadido González de Frutos, «la capitalización complementaria, esto es cierto, ha estado presente en el catálogo de recetas del Pacto de Toledo desde su nacimiento. sin embargo, al mismo tiempo que apoyaba en sus recomendaciones el desarrollo de este sistema complementario, el Pacto de Toledo se ha dicho sistemáticamente satisfecho, cada vez que ha analizado sus avances, con la situación conseguida; cuando es más que evidente que esta situación adolece de una gravísima insuficiencia».
Con respecto a las ratios de provisión media de seguros de Vida y Fondos de Pensiones de empleo por ocupado y sobre el PIB, la presidenta de Unespa afirma que «las ratios de españa están en la cuerda floja del descenso a segunda. Tenemos ahorrados 13.245 euros por ocupado, que es una cifra que empalidece al lado de las que se pueden ver en Países Bajos o ese país al que al parecer queremos parecernos: Dinamarca».
Según González de Frutos, «España está entre los países entre los que la participación de la capitalización complementaria en la factura de las pensiones es ridícula. Eso quiere decir, negro sobre blanco, que tenemos un sistema descompensado que todo lo fía a uno solo de los pilares sobre los que podría asentarse. un hecho que es una muy mala noticia para el sistema de reparto porque los sistemas de capitalización necesitan de un periodo de maduración para desplegarse. como consecuencia, aun empezando hoy, en 2021, esto lo haríamos para ayudar al sistema de reparto del dos mil cuarenta y pico, más o menos. Hasta entonces, el sistema de reparto deberá arreglárselas por sí solo».
Además, añade, en España, «el reto de la previsión jubilar tiene un fortísimo componente territorial, por mucho que la esencia de la seguridad social como caja única tienda a ponerle sordina». Y explica: «Que dentro de un sistema único de seguridad social haya territorios que carecen de trabajadores suficientes para soportar su número de pensiones no es en sí malo; hay un mecanismo territorial de solidaridad que equilibra el efecto. Sin embargo, el problema es que la situación se agrava porque el sistema, por efecto de los años, los cambios normativos, la composición dinámica de cada mercado laboral y la respuesta que el sistema de seguridad social ha ido dando a esos cambios; el sistema, digo, “se desvía”, creando grupos, por así decirlo, de ganadores, y de perdedores. Y es en este terreno, precisamente, donde yo creo que un sistema complementario basado en la capitalización desplegaría toda su virtud«.
