El envejecimiento exige más gasto público, ¿cómo contribuyen las aseguradoras?
Por equipo de análisis de Generali AM, parte de Generali Investments
Según la Organización Mundial de la Salud, el gasto mundial (público y privado) en sanidad representa alrededor del 10% del PIB mundial.
Como muestra el gráfico, existe una relación positiva entre el gasto sanitario per cápita y la esperanza de vida. Aunque la esperanza de vida ha aumentado considerablemente en todo el mundo, sigue existiendo una diferencia significativa entre países y regiones. Esto está relacionado en parte con los diferentes niveles de gasto sanitario per cápita: unos 4.000 dólares de media en los países de renta alta y 146 dólares en los países de renta media-baja.
En el futuro, el envejecimiento de la población provocará una mayor demanda de servicios asistenciales, lo que ejercerá una presión aún mayor sobre el sector público.
Con las restricciones presupuestarias nacionales, que limitan la cobertura de la sanidad pública, y unos sistemas sanitarios que luchan por adaptarse a las necesidades relacionadas con el envejecimiento (como los cuidados de larga duración), el sector de los seguros puede desempeñar un papel central a la hora de abordar una brecha de protección cada vez mayor.
La digitalización y las tecnologías aplicadas a la asistencia sanitaria podrían cambiar las reglas del juego y contribuir a que la oferta de seguros evolucione de una «simple» cobertura de riesgos a una prestación de servicios más amplia.
