La inclusión abre puertas al talento
Por Álvaro Blanco, agente en Ilunion
Correduría de Seguros
A veces la vida te cambia en un segundo, y te obliga a reconstruirlo todo desde cero. Eso me ocurrió hace algunos años, mientras estudiaba Criminología, cuando un accidente de moto me provocó una tetraplejia. Lo que no imaginaba entonces es que el sector asegurador acabaría dándome una segunda oportunidad, no solo para trabajar, sino para recuperar mi independencia, mi autoestima y mi propósito.
Hoy tengo 32 años y formo parte del equipo de Ilunion Correduría de Seguros, una empresa que apuesta de forma real por la diversidad y la inclusión. Desde que me incorporé en 2020, después de formarme específicamente en seguros, he encontrado un entorno de trabajo accesible, compañeros que comprenden mi situación y una cultura que pone en valor lo que de verdad importa: la actitud, la profesionalidad y las ganas de superarse.
No ha sido un camino fácil, pero sí profundamente transformador. Cada día intento demostrar que una discapacidad no define ni limita el talento, que con el apoyo adecuado y las oportunidades justas, cualquier persona puede aportar valor, crecer profesionalmente e inspirar a otros.
Además de mi trabajo, he podido mantener viva una de mis pasiones: los videojuegos. Gracias a la tecnología, he adaptado la forma de jugar utilizando un dispositivo con la boca llamado quadstick (con gestos faciales controlo el ordenador). Esto también me recuerda que innovar no es solo crear algo nuevo, sino encontrar maneras distintas de hacer lo que amamos, sin que nuestras circunstancias nos lo impidan.
Recientemente, he tenido el honor de ser uno de los protagonistas del libro “Cambiando la forma de ver valor”, una publicación impulsada por Ilunion que recoge más de 60 historias de personas que, con esfuerzo, profesionalidad y compromiso, hemos contribuido a construir un grupo empresarial diferente, más justo y humano.
Este libro no solo homenajea trayectorias personales; también lanza un mensaje claro al tejido empresarial: el valor económico no puede ser el único fin de las compañías. Debe ser la palanca que nos ayude a conseguir objetivos de impacto social y transformación real.
Creo firmemente que el sector asegurador tiene un papel clave en la construcción de una sociedad más inclusiva. Que debemos seguir impulsando políticas de diversidad real, accesibilidad y equidad. Porque el talento no entiende de barreras, y porque las empresas que, como Ilunion, saben verlo y potenciarlo no solo son más justas, también son más fuertes y más innovadoras..
Ojalá mi historia sirva para que más compañías se convenzan de que otra forma de hacer empresa es posible. Que el valor humano es el mayor activo que podemos tener.
Y que, a veces, abrir la puerta a la inclusión es abrir la puerta al talento.
