Unespa pide “reinventar” el sistema español de cobertura frente a fenómenos meteorológicos
Mirenchu del Valle, presidenta de Unespa, participó ayer en la Semana del Seguro, donde destacó la capacidad de adaptación que tiene el seguro. En ese sentido, se refirió al clima, que cada vez provoca «fenómenos más severos, con más frecuencia y que afectan a extensiones de terreno más amplias». Así, «los daños sobre los bienes de las personas y las actividades productivas son recurrentes y el seguro debe saber adaptarse a esta situación», puso de manifiesto. Al respecto, ha advertido que «sólo un 30% de los daños que se producen por fenómenos naturales en Europa está asegurado». Y ha destacado que «en España, disponemos de las herramientas para hacerlo: la mutualización del riesgo y la colaboración público-privada». Por ello, «considero necesario “repensar” –o si lo preferías, “reinventar”– el sistema de cobertura frente a fenómenos meteorológicos en España
La presidenta de Unespa también habló de sostenibilidad y de papel que juega el sector como inversión institucional. Según indicó, «las aseguradoras deben ser capaces, también, de hacer frente a la aparición de nuevos riegos». Por ejemplo, «la movilidad es un ámbito donde asistimos a novedades relevantes», apuntó. Así, «los denominados VMP han pasado a formar parte de ese escenario cotidiano de gente yendo y viniendo y, al hacerlo, han protagonizado accidentes. El Estado debe definir las pautas para cubrir estos sucesos de responsabilidad civil de manera homogénea en toda España».
Asimismo, Del Valle señaló que «la colaboración público-privada es, según los expertos, la mejor fórmula para hacer frente a los retos actuales». Además, añadió que «la digitalización es otro ámbito donde el seguro debe estar atento a los cambios». Por ello, destacó que «debemos ser capaces de seguir el ritmo que marca la digitalización, tanto en el ámbito tecnológico como en el regulatorio, con el objeto de ofrecer un mejor servicio a nuestros clientes y de atraer talento a nuestro sector».
También comentó que «la inteligencia artificial podrá, por ejemplo, proveer a los clientes de productos plenamente adaptados a sus exigencias y necesidades, mejorar la prevención, reducir la siniestralidad y, por último, permitir a las entidades dar cobertura a riesgos que hasta el momento no eran técnicamente asegurables». «En el otro lado de la balanza de la digitalización están los ciberriesgos y el papel que puede jugar el seguro para proteger a empresas, instituciones y particulares frente a los mismos. también hay que tener en mente las medidas que deben adoptar las aseguradoras, que atesoran muchísimos datos de sus clientes, para mantener a buen recaudo ese patrimonio digital».
