El futuro de la telemedicina es desaparecer
Por Rafael García, CEO de Ever Health
La Covid-19 ha acelerado el imparable proceso de transformación digital de todas las empresas y en mucha mayor medida de aquellas dedicadas a ofrecer servicios relacionados con la salud. Es el caso de las empresas aseguradoras que con anterioridad a la pandemia tan solo tenían incorporadas algunas prestaciones medidas a distancia, como chats para consultas, y desde marzo de 2020 han incrementado de forma acelerada su oferta.
Pero no todo vale a la hora de hacer telemedicina. Nacidos varios años antes de la pandemia, de ahí que contemos con una demostrable y amplia experiencia en prestar servicios de telemedicina y en el manejo de tecnología avanzada para atender consultas y realizar diagnósticos en centros escolares, residencias geriátricas, centros comerciales o aseguradoras, entre otros. Esa experiencia nos permite afirmar que la telemedicina, que no sustituye a la prestación presencial de medicina, sí la puede complementar aportando numerosas ventajas y es, sin duda, una solución alternativa a la medicina tradicional en muchos casos.
Acceder a un médico de forma segura, inmediata, sin esperas y desde el lugar donde nos encontremos son las principales ventajas que ofrece la telemedicina de cara a los usuarios y, al mismo tiempo deja unos retos importantes para las compañías que estamos detrás: ¿Cuál es la seguridad de mis datos? ¿Se cumple con la legislación? La falta de conocimientos para manejar aplicaciones o el miedo a un trato frio, el desconocimiento del médico o la falta de comprensión.
Por ello la telemedicina debe afrontarse trabajando sobre esos retos que para nuestro caso son pilares: Médico y paciente deben poder interactuar en una consulta con los máximos estándares de seguridad. La protección de datos es algo básico e imprescindible. Estamos hablando de salud, y los datos están sometidos a una mayor protección por lo que es fundamental implementar todas las medidas de seguridad necesarias para garantizar la confidencialidad y su tratamiento.
En cuanto a la calidad asistencial, contamos con profesionales -médicos, psicólogos y nutricionistas- que son punteros en atención médica a distancia en España y que consiguen, con empatía, cuidando mucho los detalles y escuchando a los pacientes, que una consulta en el entorno virtual se desarrolle exactamente igual que en un entorno presencial.
Por no hablar de la accesibilidad, innovación sí, pero siempre desde la accesibilidad, ya que cualquier colectivo debe acceder al servicio de salud sin problemas, independientemente de su situación personal o de su conocimiento tecnológico.
Además, tener una plataforma totalmente accesible e inclusiva es fundamental, por eso debemos trabajar con perspectiva y teniendo en cuenta las necesidades de cualquier persona para facilitarle su usabilidad a golpe de clic, tal y como hoy accedemos a muchas otras tareas que ya forman parte de nuestro día a día.
Es en este punto donde la telemedicina cobra especial relevancia para un buen número de compañías, como las aseguradoras o las de asistencia en viaje. En cuanto a las primeras, ofrecen con servicios médicos a través de la telemedicina un valor diferencial real que no repercute en costes ni trámites añadidos a sus clientes tras la contratación de una póliza.
Hay muchas formas de hacer telemedicina: chat, teléfono, mail, etc., y no todas permiten resolver las consultas médicas con la misma eficacia ni todos los profesionales médicos cuentan con las habilidades tecnológicas y personales que requiere una atención en remoto, donde la experiencia en la exploración telemática, así como las dotes de comunicación y la relación de confianza y empatía a través de la pantalla, son esenciales y fundamentales.
La telemedicina no puede existir si no se implementa de manera real y efectiva, y para ello debemos poder ser flexibles y adaptarnos a las necesidades de la sociedad. Y adoptar los principales retos como pilares: accesibilidad, seguridad y cumplimiento legislativo, innovación y calidad asistencial, es fundamental para que la telemedicina se integre de manera natural en los sistemas de salud y en la vida de las personas.


