Las aseguradoras ven en la tecnología y la renovación de su oferta las claves para un crecimiento rentable
Tres tendencias aparecen destacadas en el radar de las entidades aseguradoras para diseñar una estrategia de crecimiento rentable: la automatización y eficiencia de los procesos, ofrecer una amplia variedad de productos y coberturas más relevantes, y reinventar las experiencias de cliente. Estos son, por ese orden, los factores clave que apuntan los directivos del sector según el estudio ‘El nuevo estándar en seguros generales’ de Duck Creek, elaborado a partir de una encuesta realizada a ejecutivos de empresas relacionadas con el seguro de todo el mundo.
Consideran que lo que está afectando más al sector asegurador, como a otros sectores, son los nuevos hábitos y preferencias de los consumidores (así lo afirma el 47,2%), una realidad que no es ajena al segundo de los factores más influyentes: la viabilidad de tecnologías como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas y el blockchain.
El papel de la tecnología aparece como elemento común en casi todas las respuestas del informe, destacando el valor que se percibe en las propuestas de startups, fintechs e insurtechs para impulsar el cambio y liderar la próxima ola de crecimiento. El 41,5% otorga a estas nuevas empresas el protagonismo en la evolución futura del sector asegurador. Por el contrario, la tan temida amenaza de que las Big Tech desembarquen con fuerza en la actividad aseguradora no parece ser motivo de preocupación, pues solo el 10,8% cree que las grandes tecnológicas tendrán un papel principal en el crecimiento de la industria, muy por debajo del 33,3% que asignan a las entidades líderes del sector: aseguradoras, corredores y agencias de suscripción.
A nivel global, el sector se muestra implicado en la innovación desde diversos ámbitos. Sin embargo, apunta dos obstáculos para la creación de valor en sus entidades. Por un lado, el desarrollo de grandes ideas que generen nuevas oportunidades y, por otro y principalmente, la dificultad de implementar esas nuevas ideas a gran escala. Una dificultad basada en problemas como el miedo al cambio, los obstáculos normativos o la resistencia a la transformación en sus organizaciones.
A pesar de los obstáculos mencionados, la visión general es notablemente optimista. Tras constatar que el crecimiento del sector proviene fundamentalmente factores externos como la inflación o la evolución de la economía, más del 90% de los participantes en el estudio considera que el seguro tiene margen y capacidad para aumentar su relevancia y crecimiento por encima del desarrollo económico global. Para ello, apuntan a la necesidad de explorar nuevos mercados en los que los índices de penetración del seguro son bajos y a la oportunidad de ofrecer mejores productos que se ajusten a los nuevos modelos de negocio y a las demandas de los consumidores. Además, destacan la necesidad de que el sector sea ‘más audaz’ a la hora de aceptar el cambio y reinventar la relevancia de los productos de seguros.
