Más allá de la eficiencia: cómo la IA puede crear nuevos ingresos en el negocio asegurador
Por Juan Bosco de la Rocha, Head del Sector Seguros
de Andersen Consulting España
Es notable que la IA ya forma parte del día a día del sector asegurador. Según los estudios manejados por Andersen Consulting, cerca del 80% de las compañías de seguros ya la utilizan, principalmente a través de soluciones orientadas a agilizar procesos y reducir costes. Ahora el siguiente paso está claro: pasar de utilizar la IA sólo como herramienta de ahorro y eficiencia, a utilizarla como palanca para generar nuevas oportunidades de negocio.
Como dice mi colega Gabriel Pagola Domec, socio de Andersen Consulting en España y Head de Soluciones IA, “cuando la tecnología deja de ser extraordinaria, se convierte en la norma, pasando a ser imprescindible y casi invisible”. Y tiene razón. Ya no basta con integrar IA en los procesos para ganar eficiencia; ese terreno está muy trabajado. El verdadero diferencial está en atreverse a pensar más allá, en anticipar el valor que aún no se ve y convertirlo en resultados tangibles.
Ese salto estratégico ya está ocurriendo. En Andersen Consulting hemos acompañado a diversas entidades aseguradoras en proyectos donde la IA ha pasado de ser un motor de eficiencia a un motor para el crecimiento de la cartera.
Un caso reciente lo ilustra claramente. Una entidad de bancaseguros que había implementado IA para analizar miles de interacciones con clientes y mejorar su servicio de atención descubrió que esta misma tecnología podía ir mucho más allá: detectar oportunidades de venta ocultas en las llamadas de reclamación. El sistema comenzó a reconocer patrones de intención y a guiar a los ejecutivos con recomendaciones comerciales en tiempo real. El resultado fue contundente: el canal que antes solo gestionaba incidencias logró triplicar las ventas cruzadas de la compañía.
Estamos en una fase temprana de adopción de la IA, y precisamente por eso el liderazgo no dependerá de quién invierta más, sino de quién se atreva a pensar diferente. En mis años trabajando con compañías del sector, he comprobado que las organizaciones que realmente marcan la diferencia son las que combinan datos, estrategia y creatividad, y se permiten desafiar el statu quo.
Porque en un mundo donde la eficiencia ya es un requisito, la creatividad aplicada con inteligencia se convierte en el nuevo diferencial competitivo, y es ahí donde las consultoras estratégicas que sabemos trabajar desde dentro, como parte del equipo, pero aportando la perspectiva externa necesaria para detectar esos puntos ciegos donde se esconden las oportunidades, podemos marcar la diferencia.
