Vacaciones con un ojo puesto en la inflación
Por Andrés Sánchez-Cid, Strategy & Marketing Product Manager en Allianz Partners España
Llega el verano, y todo apunta a que volveremos a irnos de vacaciones: como antes de la pandemia, sin mascarilla y con muchas ganas. Lo hemos vivido ya durante las vacaciones de Semana Santa, y ahora de cara al verano, parece que el ímpetu vacacional y la remisión de la Covid-19 son una realidad. Los españoles, y europeos por lo general tenemos ganas de viajar; también los americanos; y esto no lo digo yo: lo hemos visto reflejado en el último estudio que hemos lanzado a nivel internacional desde Allianz Partners. Concretamente, los españoles somos los segundos en movilizarnos este verano (89%), por detrás de italianos (92%), y por delante de los austriacos (87%).
Los resultados lo demuestran y es que la Covid-19 ya no es la principal causa para no viajar. Sin embargo, sí que parece serlo la inflación y la subida continua de los precios. La preocupación de los españoles ante estos dos factores es palpable y, aunque todavía es pronto, puede suponer un riesgo a futuro para el sector, donde el hecho de viajar puede encarecerse respecto a años previos. El 36% de los españoles que no tienen previsto viajar durante estos meses de vacaciones lo acusan a esta nueva tendencia. Pero, ¡tranquilidad! a priori, no parece que este verano las vacaciones corran peligro, y los españoles haremos el esfuerzo por disfrutar de unas merecidas vacaciones, después de dos años de turbulencias sanitarias, aunque tengan que ser vacaciones locales, dentro del propio país.
Lo que sí que nos preguntamos todos es ¿qué ocurrirá después de verano? La inflación no parece que vaya a remitir en el corto plazo, los pronósticos desde el Banco Central Europeo es que se mantenga en torno a un 6,8% en la zona Euro, mientras que en España, el Banco de España, lo sitúa en nuestro país en torno a un 7,2%. Hasta dentro de dos años, no se estima que la inflación baje del 2%. Esto, por supuesto, conlleva unas implicaciones directas en el bolsillo de los viajeros. La capacidad de ahorro se reduce, y por tanto, la posibilidad de disfrutar de unas vacaciones con un presupuesto más limitado también.
Volviendo la vista al corto plazo, observamos como los españoles elegimos como destino principal de nuestras vacaciones, nuestro propio país, en un 75% de los casos, por encima del 25% que en cambio sí pretende viajar al extranjero. Esto se debe principalmente a tres motivos:
- Somos unos privilegiados de poder vivir en uno de los países con mayor atracción turística al tener un gran abanico de destinos y actividades socio-culturales increíbles.
- La confianza a viajar en el extranjero todavía no es plena; observamos destinos que acaban de abrir sus puertas al turismo, otros que siguen cerrados, y otros tantos que mantienen la obligación de presentar pruebas PCR. Sabemos por estudios anteriores que esto último motivo, frena a algunos viajeros a querer viajar al extranjero, y todavía sigue siendo un factor de rechazo. También, lo suponen las huelgas en aviación incipientes que amenaza el tránsito aéreo estos próximos meses.
- Y por último, según el informe de ObservaTUR, los españoles hemos recortado la duración de nuestras vacaciones. Elegir nuestro país como destino turístico permite realizar más viajes, pero de menos duración. Esto también puede ser una consecuencia directa de la situación económica por la que estamos pasando.
Independientemente de esta situación, el gasto medio de los españoles estas vacaciones está en torno a los 1.585€, lo que incrementa la intención de gasto por encima del año pasado, y superando así por primera vez la intención de gasto respecto a 2018.
Queremos recuperar la normalidad, pero no dejamos de mirar de reojo todos los acontecimientos que nos afectan a día de hoy; y ante toda esta incertidumbre, parece que la importancia de viajar con un seguro de viaje prevalece. El seguro sigue creciendo desde la aparición de la Covid-19, y cuando antes uno no se lo planteaba, ahora se lo piensa un poco más.
La seguridad y confianza que aporta un seguro de viaje hace que puedas disfrutar de tu viaje, cubriéndote ante cualquier excepcionalidad que pudiera ocasionar un gasto muy importante: un leve accidente en un destino turístico puede suponer un grave desembolso cuando necesitamos atención sanitaria fuera de nuestro país.
Ante el incremento de los precios y el coste de la energía, nuestra capacidad de ahorro se reduce, y tener que abordar un gasto extraordinario como una repatriación médica o una prolongación de estancia en el hotel, no es plato de buen gusto; especialmente cuando hacemos un esfuerzo económico para poder disfrutar del viaje con amigos o familia. Al igual ocurre con las cancelaciones: dentro de los seguros de viaje, el seguro de cancelación es el que más ha crecido. En el último año, se ha incrementado a un ritmo exponencial, principalmente motivado por la Covid, pero realmente es una herramienta que permite proteger tu inversión ante otras circunstancias y resulta especialmente indicado para aquellos viajeros previsores y que planifican con tiempo.
Los seguros de viaje, hasta la llegada de la Covid-19, no eran muy conocidos entre la mayoría de viajeros, pero hemos visto que especialmente en situaciones de grandes incertidumbres como la actual, son una herramienta básica de ahorro y de tranquilidad, que seguirá siendo útil entre todos aquellos que quieran seguir disfrutando de sus merecidas vacaciones.


