Claves para liderar la salida de la encrucijada
Por Luis Iglesias, subdirector general de Ramos Personales de SegurCaixa Adeslas
El recuerdo de este año 2020 va a quedar estrechamente ligado al coronavirus y a las consecuencias de la pandemia. Dentro del seísmo general, el sistema sanitario ha sido el más impactado por una situación excepcional que no sustituye sino que se suma a otras asignaturas pendientes. La combinación de todos estos factores acentúa la sensación de encrucijada que reclama, por parte del sector y de cada uno de los actores, una respuesta estratégica.
Aunque todavía estamos inmersos en dar una solución definitiva a esta pandemia, apoyándonos en una vacuna y en tratamientos más efectivos, son muchos los retos que se avecinan en el marco de la salud. Muchos de ellos, aun siendo conocidos, se han puesto más en evidencia o se han visto acelerados.
A fin de entender las dimensiones de los retos, voy a enumerar algunos de ellos que, para mí, pueden ser los más importantes.
- Incremento estructural de los costes sanitarios motivado fundamentalmente por dos causas. La primera, el aumento y mayor demanda de servicios sanitarios debido a una mayor esperanza de vida, envejecimiento de la población, cronificación de las enfermedades, cambio de las estructuras de la población, mayor frecuencia de uso de la sanidad ligada a la mayor calidad de vida y riqueza, etc. La segunda razón, el incremento de costes unitarios en la prestación de los servicios sanitarios como consecuencia de nuevas y más caras tecnologías de diagnóstico y tratamiento, incremento de costes operativos en el sistema, fármacos más caros, escasez de profesionales, etc.
- Deterioro de la capacidad de los gobiernos para financiar los servicios públicos. Por eso debemos buscar modelos de gestión y de colaboración entre todos los componentes de la estructura asistencial, públicos o privados, capaces de satisfacer la demanda asistencial de los ciudadanos.
- Enfoque del papel de la sanidad privada en el conjunto de la sanidad y sus nuevas formas de colaboración. Se ha demostrado la necesidad y la utilidad de contar con una sanidad privada potente y eficaz que descargue y ayude a la sanidad pública tanto en la provisión como en la financiación de los servicios.
- Adaptación y absorción de la tecnología y la digitalización en toda la cadena de valor del sector de la salud.
Estos son algunos de los retos que, desde luego, van a exigir grandes cambios para permitirnos afrontar el futuro de la salud con las mayores de las garantías, con el objetivo de proveer atención sanitaria de una manera sostenible y eficiente en el tiempo.
Si bien es importante identificar los retos, no menos importante es aportar soluciones que, a mi entender, deberían sustanciarse en una mayor eficiencia y sostenibilidad de todo el ecosistema sanitario mediante las siguientes palancas:
- Estrategias de salud poblacional: programas de prevención, cuidados integrados con foco en la cronicidad, potenciación de la atención primaria y la domiciliaria.
- Innovación en los modelos de gestión: implementación de nuevas fórmulas de colaboración público-privadas, que vendrían a sumarse a las que ya hay y que se ha demostrado que funcionan y son eficientes.
- Búsqueda de modelos de retribución por aportación de valor.
- Fortalecimiento de la medicina primaria y atención domiciliaria.
- Disponibilidad de profesionales suficientes para cubrir la demanda asistencial del ciudadano, lo que evitará tensiones entre la oferta y la demanda.
- Apoyo en las nuevas tecnologías para explorar toda su potencialidad en el desarrollo de la sanidad virtual para el bienestar, diagnóstico y tratamiento de los pacientes, con independencia de dónde se encuentren. La pandemia ha acelerado la implantación de tecnologías en la relación médico-paciente, que van a facilitar las comunicaciones e interacciones entre ambos. Ya convivimos con naturalidad con la vídeoconsulta, las apps móviles de salud o la mensajería instantánea en un contexto sanitario. La tecnología ha irrumpido con fuerza en el mundo de la salud y está diversificando su oferta de soluciones -desde la Historia Clínica electrónica, los wearables y otros dispositivos para telemonitorización de pacientes a herramientas de Inteligencia Artificial como soporte a decisiones clínicas- para facilitar y hacer más eficientes los procesos asistenciales y de gestión sanitaria.
En definitiva, tenemos que ir hacia un sistema sanitario centrado en el ciudadano y su entorno, donde se promueva el cuidado de la salud mediante programas de prevención, fomento de hábitos saludables, planes de cuidado y otros factores que hagan, a su vez, al paciente partícipe activo de su gestión. Todo ello redundará en una mejor salud del individuo y contribuirá a la sostenibilidad del sistema.
En este contexto tan complejo y a la vez tan retador, creo que el papel a desempeñar por la sanidad privada es clave para el éxito del conjunto del sistema sanitario.
Frente a la suma de estos desafíos que afectan a todos los agentes del sector, SegurCaixa Adeslas ha optado por explorar sus fortalezas para continuar liderando el seguro privado de salud en España. El cliente es el centro de una estrategia de relación más ágil e integral en el cuidado de la salud. El compromiso de SegurCaixa Adeslas pasa por ofrecer una experiencia personalizada en la que cada asegurado obtenga servicios ajustados en cada momento a su necesidad concreta.
La personalización de los servicios requiere que conozcamos muy bien a nuestros clientes y sepamos anticiparnos a sus necesidades, implementando con rapidez lo que genera valor para ellos. Fruto de esta reflexión y conocimiento, lanzamos iniciativas innovadoras como el servicio de coaching de salud o los asesores personales de salud para los perfiles de más edad.
La digitalización también puede ayudarnos en la personalización del acompañamiento que efectuamos a nuestros clientes en su experiencia de salud, acercándoles el acceso a los servicios que necesite en cualquier momento y en cualquier lugar. A través de la plataforma Adeslas Salud y Bienestar ponemos en las manos de cada cliente todos los servicios que puede precisar para cuidarse y para que nuestros profesionales le cuiden también.
Otra vía que nos ha permitido avanzar rápidamente en la personalización del servicio ha sido la digitalización, una estrategia que permite realizar las gestiones más habituales desde cualquier lugar, momento o dispositivo. El año pasado, los facultativos del cuadro médico solicitaron más de 1,1 millones autorizaciones a través del nuevo sistema que digitaliza estas peticiones, con importantes implicaciones en ahorro de tiempo y mayor satisfacción, lo que unido a nuestros canales digitales, han posibilitado que más del 70% de las autorizaciones se formalicen de manera no presencial. Esto es sólo una muestra de los beneficios que obtienen los pacientes (y los profesionales, también) cuando se adoptan las nuevas tecnologías para replantear procesos operativos y de gestión.
Creo que tenemos muchos retos por delante. En SegurCaixa Adeslas no solo estamos preparados para ello, sino que nos mueve la ilusión de participar y desarrollar un mejor modelo de gestión de la salud que redunde en beneficio de todos.


