AXA Partners, la adaptación a la movilidad eléctrica
En los últimos años existe un empuje por la movilidad sin emisiones contaminantes, hacia un mercado en el que las emisiones son mas reducidas y existe un ahorro de combustible. Lograr este objetivo es el motivo por el que cada día se venden más automóviles recargables entre coches eléctricos e híbridos enchufables. Según las cifras de Bloomberg el parque de automóviles electrificados actualmente en el mundo cuenta 12 millones de coches lo que supone el 1% del total mundial. Este mismo estudio augura que una bajada en los precios permitirá un mayor acceso a los vehículos cero emisiones, y que para el año 2030 se podrá llegar a los 145 millones, lo que supondría un 7% del parque mundial de vehículos.
Estas previsiones responden a que cada vez existen regulaciones más estrictas por parte de los gobiernos, que legislan con la intención de fomentar la adquisición de coches eléctricos, y los fabricantes de automóviles se han de adaptar y ofrecer opciones a precios más competitivos que atraigan nuevos compradores. De esta forma cabe esperar que en pocos años haya una mayor similitud de precios entre los vehículos eléctricos y los de combustión interna.
Pero siguen existiendo ciertos inconvenientes ante la perspectiva de la sustitución total del motor de combustión por el eléctrico, y el principal lo encontramos en las baterías y sus recargas. Si bien es cierto que cada vez se aumenta la velocidad de carga, hay que considerar los posibles escenarios, ya que no solo se necesita infraestructura de carga privada en los hogares y en las oficinas, sino que es esencial el acceso a la carga en lugares públicos. A pesar de que algunas empresas fabricantes de automóviles dan cifras de autonomía de 300 km o incluso de 500 o 600 km, hay que tener en cuenta que las baterías se descargan más rápido cuando se utilizan en autopistas a mayor velocidad y parece que los coches eléctricos estuviesen destinados a un uso exclusivamente urbano. La barrera de entrada para muchos usuarios por tanto es que sigue siendo difícil encontrar puntos de recarga y además la carga completa de las baterías en los mismos requiere mucho tiempo, lo que deriva en una complicación para los viajes de larga distancia.

AXA Partners, previsión y adaptabilidad
En AXA Partners una de sus prioridades es poner al cliente en el centro de sus servicios. Son conscientes de que la movilidad es clave para los usuarios independientemente del tipo de motor que utilicen sus vehículos, y la posibilidad de que la electrificación de la flota de nuestro país junto con la movilidad compartida sean claves en el futuro, les ha llevado desde hace tiempo a adaptar sus servicios de asistencia en carretera para poder atender a estos vehículos del mismo modo que garantizan la asistencia a aquellos de motor de combustión.
Esta adaptación consta de un estudio constante de las características de estos coches, del que se obtiene que suelen tener menos averías al contar con modernos sistemas de ayuda al conductor, elementos de mantenimiento en el carril y refuerzo de frenado de emergencia. Además de esto, debido a que el motor es diferente al de combustión y no tiene caja de cambios ni embrague, se reducen los fallos mecánicos, que eran asistencias habitualmente prestadas hasta ahora. Pero esto no evita que surjan incidencias, aunque sean diferentes a las prestadas a los vehículos de motor de combustión.
Los problemas más habituales son los relacionadas con la batería, principalmente la descarga de la misma, que según el modo de conducción y las circunstancias, su velocidad de vaciado variará. AXA Partners ofrece la asistencia en carretera con recarga in situ o, en caso de no ser posible la recarga el traslado al taller más cercano y posibilidad de un vehículo de sustitución. Toda la red asistencial de AXA Partners está preparada para asistir a estos nuevos vehículos y garantizar al usuario una rápida y segura vuelta a la carretera, al destino o a su casa.
Para los usuarios de esta clase de vehículos además AXA Partners tiene un servicio especial de instalación y mantenimiento de puntos de recarga y productos exclusivos como la extensión de garantía de la batería. Todo ello con el fin de ofrecer servicios que aseguren la comodidad en la movilidad con los vehículos eléctricos. Y por supuesto también se encuentran a disposición de estos usuarios los productos de asistencia global que ofrece la compañía al resto de sus clientes.
AXA Partners se mantiene así en su continua evolución y adaptación en la que busca cubrir las distintas necesidades de los usuarios para satisfacer todos los posibles requisitos que puedan surgir en su camino hacia una movilidad cómoda y sostenible.


